EL SECRETO MEJOR GUARDADO
¡Nadie lo sabía! La confesión de Bautista tras ganar Gran Hermano
Luego de tener su tan aclamada final el domingo, la cual dejó como ganador absoluto a Bautista Mascia, durante la jornada de este lunes por la noche Gran Hermano tuvo su cierre definitivo. Allí estuvo presente el flamante campeón del reality, quien reveló su secreto para la consagración.
El uruguayo no estuvo solo en el estudio, ya que también aprovecharon para hablar con los otros dos finalistas que tuvo el programa: Emmanuel Vich, que terminó segundo; y también Nico Grosman, quien concluyó. Emocionados, los tres contaron sobre cómo vivieron la final del reality.
Los panelistas de El debate de GH y exparticipantes del show también dijeron presente en la emisión, donde además de buscar las impresiones de cada uno también aprovecharon para entregar algunos premios distintivos para cada uno. Más allá del foco de estos galardones, los flashes también apuntaban mucho al flamante campeón.
En un momento de la charla con el joven cantante, Ceferino Reato, uno de los analistas más controversiales y polémicos, recogió el guante y le hizo una pregunta muy particular. Le consultó por el tema de su nacionalidad, si lo creía como una desventaja a la hora de ganarse la simpatía del público argentino.
“Quiero hacerte una pregunta sobre el tema de ser uruguayo, sobre tu nacionalidad. Para mí, fue extraordinario que muchos argentinos te votaron en un momento donde hay discursos de tanta xenofobia en el mundo. ¿Pensabas que tal vez por ser uruguayo no ganarías?”, preguntó.
En ese momento, Bautista se sinceró y reveló un inesperado dato: “Sí, creí que era algo que podía afectarme. Aunque la gente sabe que tengo dos sangres, porque mi padre era argentino y mi madre es uruguaya, yo nací en Uruguay. Creí que por ser de un país vecino, no tenía derecho a ganar”.
Sincerándose sobre lo que realmente podía pasar con la mirada del afuera hacia sus orígenes, el campeón iba reflexionando a medida que respondía. “Sí, creí que podría molestar a algunas personas que, por ser de un país vecino, no tenía derecho a ganar. Pensé que podría pasar”, contó.
Luego, sobre las claves de su triunfo, advirtió que su transparencia fue su caballito de batalla: “Uno entra ahí con lo que tiene, con lo que trae de la vida y hace lo que puede. Nadie te enseña a jugar. En Gran Hermano, jugás con las armas que tenés. Jugué como creía, de la mejor manera posible, con mi corazón y mi cabeza. Mi mejor arma fue la honestidad y la lealtad”.