TENIS VETERANAS
La cancha 1 de Pehuenes llevará el nombre de Elspeth y Renée
En un emotivo y merecido acto de reconocimiento, las integrantes del Club de Veteranas de Tenis y del tenis local se congregaron en el quincho del Club Los Pehuenes para rendir homenaje a dos leyendas de este deporte en Bariloche: Elspeth Allan de Whewell, de 81 años, y Renée Geeraert de Rupar, de 83 años. Ambas mujeres, pilares fundamentales de estas dos instituciones, fueron agasajadas por su constante y destacada participación en el reciente Sudamericano de Tenis, donde lograron un notable tercer puesto en un certamen que se disputó en Salta. Además la cancha 1 de Pehuenes llevará el eterno nombre de las dos mujeres.
Elspeth Allan de Whewell expresó su gratitud por el homenaje, destacando la importancia de las cuatro canchas techadas del Club Los Pehuenes, que le permiten jugar durante todo el año. Comenzó a practicar tenis a los cinco años en Inglaterra y ha mantenido una pasión constante por el deporte a lo largo de su vida. A pesar de desafíos físicos como una rodilla protésica, encontró la motivación para regresar a las competencias, como el Sudamericano, donde enfrentaron a equipos de alto nivel como Uruguay, Chile, Buenos Aires y Brasil. Su mensaje inspirador para las mujeres interesadas en comenzar a jugar tenis enfatiza la posibilidad de iniciarlo en cualquier etapa de la vida, siempre que haya entusiasmo y determinación.
Renée Geeraert de Rupar también compartió su emoción por el homenaje recibido y destacó el crecimiento del Club de Veteranas, que ahora incluye a nuevas generaciones de jugadoras. Recordó cómo, junto con Elspeth, representaron con orgullo a Bariloche en el Sudamericano, formando un equipo inclusivo con jugadoras de otras regiones argentinas. A sus 83 años, sigue disfrutando del tenis y alentó a todas las mujeres a perseguir sus pasiones deportivas, independientemente de la edad o las circunstancias. Ambas mujeres, con décadas de dedicación y amor por el tenis, son un ejemplo de determinación y espíritu deportivo. Su legado inspira a nuevas generaciones a seguir adelante con sus sueños deportivos, demostrando que el tenis no solo es un juego, sino una forma de vida que trasciende generaciones.