ESTARÁN A FAVOR O EN CONTRA…
¿Qué opinan las ex reinas de la Nieve sobre el regreso de la elección?
Históricamente, la elección de la reina Nacional de la Nieve, era parte del show central de cada Fiesta de la Nieve. De los días de celebración, se elegía el sábado para efectuar la coronación y posterior a ello, se presentaba un artista musical de renombre, el cual también era el más importante de la grilla de actividades.
Esta práctica de la elección de la soberana se instaló muy fuerte en la sociedad, esa costumbre de pueblo que en la mutación a ciudad quedó instalada y generaba expectativas en la comunidad, desde quién sería la nueva joven elegida, hasta el deseo de algunas niñas que con tan sólo 6, 7, 8 o 9 años ya se imaginaban vistiendo los honores con capa, cetro y corona incluidas.
De hecho, todavía están en el inconsciente colectivo barilochense, los nombres de aquellas chicas, hoy mujeres, que fueron reinas, muchas de ellas muy recordadas, con cariño por su personalidad, su labor durante el mandato o por las circunstancias de cada elección.
La propuesta del gobierno municipal, que pretende reeditar estas elecciones que dejaron de realizarse en 2018, ha despertado una polémica de época, respecto de si está bien o no que se lleven adelante.
Por eso, este diario eligió algunas ex reinas de la Nieve al azar, para consultarles su opinión y cómo se sintieron cuando se postularon y cómo se las trató siendo soberanas.
1994 - Bárbara Schoffel
La reina de 1994 fue Barbara Schoffel quien dijo a este diario que recuerda haber vivido ese año con un gran orgullo. “Lo viví como un premio y una responsabilidad muy grande a la que le dedicaba mucho tiempo”, dijo y entiende que la función que cumplió fue de una “embajadora turística”.
“Mi experiencia fue muy enriquecedora para una chica de 17 años desde lo personal, viajar por todo el país en el circuito de fiestas nacionales”, entendiendo que la elección “no tenía que ver con un concurso de belleza, sino que había un montón de otras actitudes que había que mostrar y sostener todo el año”.
“Nunca lo viví como una cosificación ni un objeto. Todas las actividades implicaban demostrar que una no era una cara bonita, sino que tenía voz, capacidad de promocionar las distintas bondades de un centro turístico, generar lazos, adaptarse a distintos públicos, muchas veces comunicarse en otros idiomas (usé mucho el inglés y el alemán durante esa experiencia) y demás situaciones donde jamás me sentí cosificada sino muy valorada”, expresó.
Bárbara se mostró a favor de su reedición, considerando que “volver a hacer la elección tiene que ver con reconectarse con las raíces y volver a hacer la fiesta como antes y que se intenta recuperar ahora. Depende mucho de cómo se encare o cómo se pondere, la elección”.
2001 – Andrea Zapata
En 2001 Andrea Zapata fue coronada y esta semana, en una charla con El Cordillerano describió su experiencia como “muy linda”. Comenzó diciendo que para ese evento hubo un equipo grande de gente trabajando durante semanas, “para mostrarle a la Argentina las atracciones que tiene Bariloche” y en el año de mandato tuvo una “representación muy positiva, que me hizo crecer un montón, fue un antes y un después en mi vida en varios aspectos”.
Por otra parte, comprende que los concursos de belleza de la mujer “están quedando obsoletos en todo el mundo, justo en esta Fiesta se evalúa a una representante desde varios aspectos, no sólo desde lo físico. Yo no era la más linda del grupo, y teníamos muchas instancias donde nos hacían hablar, contarles quienes éramos, cuánto sabíamos de Bariloche, si estábamos interiorizadas que seríamos embajadoras en muchos lugares. Y así fue, hice mucho trabajo de representación, por eso siento que se valoró mi retórica, mi forma de comunicarme y después hice un trabajo intenso para el que me sentía capacitada”.
Remarcó que no ve que la reina sea un símbolo de cosificación hacia la mujer, pero dijo tener sentimientos encontrados, porque también cree que Bariloche puede tener un representante hombre o mujer que haga esa labor. “Podría buscarse un representante más orgánico, que sepa de Bariloche, un referente, un personaje de la ciudad que la gente admire por lo que hace y que sea el embajador”, sostuvo.
2006 – Nancy Huinchaqueo
Otra de las reinas que recuerda con mucho cariño su paso por el reinado, es Nancy Huinchaqueo, quien fue electa en 2006 y contó a este diario que lo recuerda siempre “como una experiencia enriquecedora, fabulosa para una chica de 17 años, que te cambia la cabeza y te hace madurar en muchos aspectos. La vivencia y el crecimiento personal que te deja, es sumamente positivo”.
“Si bien yo no tenía una expectativa personal de chiquita de ser reina, mi familia me instó a que me postule y una vez ahí disfruté cada momento. Desde que sos postulante hasta todo el trabajo durante el año. No sos ni una modelo, ni una cara bonita, sos representante de Bariloche, con todo lo que eso significa para una y también para la gente, porque nuestra ciudad tiene un imán”, describió.
Expuso que en su lapso como soberana trabajó mucho, insistió por darle un perfil social y no sólo turístico, sintiéndose muy cerca de la gente, con un reconocimiento que esporádicamente le llega hasta la actualidad. “La gente te recuerda con cariño, como es un evento muy arraigado a las raíces y tradiciones de Bariloche, los vecinos te sitúan ahí y no en otro lado, nadie te cosifica ni te ve como un objeto, más bien todo lo contrario”, subrayó.
Hizo hincapié en lo importante que es “la capacitación para desarrollar el rol en cada representación, el acompañamiento de la Municipalidad y las aptitudes” de cada candidata, siendo “la comunicación, la empatía y la simpatía, cualidades más relevantes que la propia belleza” para ostentar la corona.
Para finalizar, indicó que está de acuerdo con el regreso de la elección y que recomienda a las chicas a participar de una actividad “inolvidable”. “El regreso de nuestras costumbres y tradiciones siempre es bienvenido, hay que desdramatizar estas cosas y que quien esté de acuerdo participe voluntariamente y quien no, que no lo haga.
2010 - Alba Mac Gregor
El 7 de agosto de 2010, se eligió a Alba Mac Gregor como reina. Ahora casi 14 años después le contó a este diario que representar a la ciudad fue “un orgullo” y lo vivió como una experiencia “muy positiva”.
Destacó la vivencia de conocer a otras reinas argentinas, con muchas de las cuales aún mantiene un vínculo, de compartir otras culturas, conocer otros lugares del país, otras formas de vivir, pensar, que le “abrieron” la cabeza. Con sus 17 años, fue todo “muy enriquecedor” y en aquel momento le sirvió para tener vínculos laborales en promociones o trabajos como modelo.
Sin embargo, resaltó que hace 14 años, había otro paradigma social con respecto a las mujeres. “No existía la Policía de la Mujer, Ni Una Menos, era otro paradigma de donde estaba posicionado el feminismo. La forma en la que yo pensaba cuando tenía 17 años, no es como pienso hoy”, destacó.
Alba celebró cuando se dejó de hacer la elección pese a haber sido reina. “Es una cosificación a la mujer, nos siguen poniendo como una atracción. Nos tratan como objetos. Hoy hacer una elección de una reina, no tiene sentido. Queda fuera del paradigma y los valores que se inculcan hoy, del feminismo en sí. Generar una fiesta de la nieve con la elección de la reina, es retroceder”.
2013 – Sol Llobet
En 2013, la joven elegida fue Sol Llobet, quien también quiso sumar su opinión a este medio, para señalar que su vivencia como soberana le cambió “por completo la visión de lo que creía que era ser reina y de mi vida en general. Fue un año donde viajé por muchas provincias, conocí lugares nuevos muchos de los cuales nunca más volví. Tuve la oportunidad de viajar a Brasil. Para mi vida representó un cambio increíble”, describió.
“Cuando me presenté no pensé que llevaba tantas actividades y tanta responsabilidad. Tuve mucho aprendizaje, además de un intercambio cultural muy grande con otras reinas, conocer y recorrer Bariloche, hablar en los medios, cosas que no son normales para una chica de 17 años. A mí me nutrió un montón y siento que desde el lugar que tuve, hice todo lo posible para devolverle la oportunidad que la ciudad me dio”, acentuó.
Respecto de volver a hacer la elección, Sol consideró: “nunca le encontré el sentido a que se deje de hacer, porque no es un concurso de belleza. Eso es lo primero que te explican cuando te presentás. Te evalúan acerca de cuánto sabes de la ciudad, como te desenvolvés ante los jurados, la prensa. Es mucho más que un concurso, es un rol de representar a la ciudad en una edad joven, es una oportunidad espectacular, para una chica de esa edad, es ser una embajadora de tu ciudad”.
Además, aclaró: “nunca me sentí cosificada para nada, por el contrario me he sentido más cosificada en otros contextos que siendo reina. Ahí me trataron con muchísimo cuidado desde el Emprotur, la Secretaría de Turismo, siempre muy cuidadosos en el trato, con una persona del mismo sexo acompañándome en todo momento”.
Y fue por más: “Ser reina me dio recursos de autovaloración, porque pude darme cuenta de todo lo que podía hacer con esa edad. Me abrió más el panorama, porque me vi haciendo entrevistas, concurriendo a programas, realizando acciones solidarias, cosas que te nutren un montón. Me sirvió para valorarme más como persona y como joven adulta. En mi interior, haber sido reina me dio la confianza de poder lograr cosas”.
Para cerrar, explicó que “la belleza puede ser un ítem para ser reina, pero sin dudas que no es el más importante. Yo sentía cuando estaba frente al jurado, que tenía que demostrarle que mi aptitud en comunicación, mis habilidades, hobbies y persuadirlos de que yo estaba apta para ser la elegida”.
2018 – Gabriela Guajardo
En 2017 y 2018, se transformó la elección y en vez de reina, comenzaron a elegirse embajadoras. Gabriela Guajardo fue electa en 2018, la última vez que se realizó esta práctica.
En diálogo con este medio, recordó que su experiencia como embajadora “fue bastante linda, me presenté para realizar un proyecto con un par de amigas”. Resaltó que durante el mes en que quedó seleccionada tuvo “mucho aprendizaje en todos los ámbitos, ya que nos enseñaron oratoria, circuitos, excursiones de la ciudad”. Pero sintió que siendo embajadora necesitó más acompañamiento de la Municipalidad para consolidar su proyecto, el cual pudo plasmar y presentar en diferentes colegios.
Respecto de la elección dijo que “hubo un salto muy grande cuando se pasó de elegir de reina a embajadora, aunque capaz no pudo verse por lo poco que estuvo. Solo dos años se hizo, con un proyecto que contribuya a nuestra ciudad. Tenía una buena propuesta, culturalmente nos gusta tener un o una representante de la fiesta para venderla en el resto del país”.
Consideró que es positivo “que haya un representante, que la ciudad siempre tenga un embajador con un proyecto, pero la elección de la reina quedó obsoleta”, dijo, argumentando que es una actividad que “claramente cosifica a las mujeres”. Pero repitió su intención de que haya un embajador o embajadora, “un representante que invite a venir a la ciudad”.
“El proyecto de una embajadora implica una reversión de esa cosificación de la mujer que está implantada en la elección de reinas. Una embajadora es superador, con un proyecto turístico y que se visibilice lo que se realiza”, resumió. Finalmente, opinó que el evento debe realizarse en el Centro Cívico o en el Velódromo para que sea accesible a toda la comunidad y no en el cerro Catedral.
Todas las reinas
Las reinas nacionales de la Nieve desde 1971 fueron: en 1971 María de las Nieves Alaniz, 1972 Graciela Magistrali, 1973 Gianna Mislej, 1974 Silvia Fernández, 1975 Patricia Simari, 1976 Graciela Olsen, 1977 Andrea Rafetto, 1978 Adriana Perussi, 1979 Judith Pérez, 1980 Silvina Amarillo, 1981 Laura Schultz y 1982 Julia Cavalli.
En 1983 la elegida fue Verónica Abbate, en 1984 Marcela Benditi, 1985 Vanesa Aveggio, 1986 Silvina García Larraburu, 1987 Paula Gómez, 1988 Mora Barber, 1989 Daniela Echeverría, 1990 Victoria Rechenq, 1991 Natalia Gludovatz, 1992 Carola Tocho, 1993 Laura Ruiz, 1994 Bárbara Schoffel, 1995 Cintia Diomedi, 1996 Natalia Gutiérrez, 1997 María Elisa Santos, 1998 Wanda Rechenq y 1999 Alejandra Pintos.
Con el nuevo milenio, en 2000 se coronó a Valeria Imhof, en 2001 Andrea Zapata, 2002 Florencia Alonso, 2003 Yanina Burini, 2004 Laura Barrandeguy, 2005 Maiten Alonso, 2006 Nancy Huinchaqueo, 2007 Silvina Minder, 2008 Gabriela Castañón, 2009 Ailín González, 2010, Alba Mac Gregor, 2011 Estefanía Barrios, 2012 Carla Curtosi, 2013 Sol Llobet, 2014 Lilen Rebay, 2015 Vanina Lamela, 2016 Clara Vereertbruggen, 2017 Azul Darquier y en 2018, se hizo por última vez, eligiendo a Gabriela Guajardo.