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Descubrí el arte de los Wan Tun fritos: Una delicia de la cocina oriental
Wan tun (o wonton), gyozas, dumplings... Todas ellas son masas orientales que consisten en pequeñas empanadillas rellenas de una variedad de ingredientes. En ocasiones se cuecen al vapor o se añaden a caldos y sopas, pero también hay versiones que conllevan el paso de estos deliciosos bocados por aceite, como es el caso del wan tun frito.
Es una de las recetas más fáciles de la cocina oriental. Su mayor complicación puede ser encontrar las obleas específicas o la pasta wan tun o wonton, pero en cualquier tienda de comida asiática las encontráis seguro. Y, si no, siempre está la opción de comprarlas on line.
Son crujientes por fuera y muy jugosas por dentro, además de muy versátiles. El relleno se puede adaptar al gusto de cada cual o a lo que se tenga en la nevera.
Para el relleno picamos finamente la cebolleta y la mezclamos con la carne picada, el aceite de sésamo, la salsa de soja y pimienta negra al gusto. Tenemos que remover bien para que todos los ingredientes queden integrados.
Extendemos las obleas de pasta wonton o wan tun en una tabla y repartimos el relleno entre todas ellas. En un bol pequeño mezclamos harina de trigo con el agua y, con ello, pincelamos los bordes de las obleas. Hará de pegamento y evitará que se abran al freír.
Formamos los wan tun doblando las esquinas opuestas y cerrándolas en el centro, tal y como muestran las fotos del paso a paso. Presionamos bien los dobleces para que queden pegados. Si no nos queremos complicar con esta forma, podemos doblar una mitad de la masa sobre la otra y formar una suerte de empanadillas triangulares.
Calentamos abundante aceite de girasol en un cacito y freímos los wan tuns a fuego medio alto, hasta que estén dorados y crujientes. Los volteamos para que queden iguales por todos lados. Dejamos escurrir el exceso de aceite sobre papel vegetal y servimos inmediatamente.