2024-02-07

SER COSPLAYER EN BARILOCHE IMPLICA UN INCONVENIENTE ENMARAÑADO

¡De los pelos!

Natalia Ledesma, o Myioru, si optamos por utilizar su nombre artístico, es una de esas personas que se toman muy en serio el rol de cosplayer, es decir, aquello de vestirse como el personaje de una película de ciencia ficción, anime (animación japonesa), manga (historietas) y un largo etcétera.

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Justamente, dentro del largo etcétera entran sus preferencias, porque el interés de la joven reside en los videojuegos.

Por eso, puede buscar durante un tiempo prolongado un elemento determinado que forma parte de la indumentaria de algún protagonista de uno de ellos.

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Ahora bien, todos conocemos aquello de que Dios es omnipresente, es decir, está en todos lados... pero atiende en Capital. Distinto es el caso del diablo, que parece tener oficinas hasta en el rincón más inhóspito de la tierra (en especial, en la Argentina). Así las cosas, para quienes residen fuera del ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, se complica conseguir ciertos componentes destinados a completar un perfil como Dios (perdón por la repetición divina) manda.

En tal sentido, Natalia –o Myioru–, se percató de que, en Bariloche, resultaba no difícil, sino imposible, conseguir pelucas para encarnar a esas figuras intangibles a las que ella deseaba hacer tangibles.

Por eso, en la actualidad, comienza a dar sus primeros pasos para emprender un proyecto vinculado a ese componente fundamental para que muchos personajes se hagan carne.

Foto: Facundo Britos.

Myioru, famosa a nivel local por su grado de detalle, se percataba de que lo que podía llegar a gastar por el envío de una peluca desde Buenos Aires implicaba un gasto enorme, porque a la compra había que sumarle el envío. Por eso comenzó a buscar proveedores.

Así, su intención es poder actuar de nexo con los cosplayers locales, facilitándoles la adquisición de los “pelos” de sus personales preferidos.

En el caso de las “cabelleras” de esos seres provenientes de la ficción, el elemento que se utiliza es fibra sintética (Natalia aclara que no se buscan pelos reales).

De esa manera, la joven devela que si ahora intenta facilitar la llegada de las pelucas, en un futuro –espera que no muy lejano– la intención es hacerlas ella misma.

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