Milei inicia su gira internacional: Israel, Italia y el Vaticano sus próximos destinos
El presidente de la República Argentina, Javier Milei, ha dado inicio a una trascendental gira internacional que lo llevará por Israel, Italia y el Vaticano. En este viaje histórico, Milei busca estrechar lazos diplomáticos clave en un momento de tensiones y desafíos globales.
Acompañado por una comitiva integrada por su hermana y secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; la canciller Diana Mondino y el rabino Axel Wahnish, designado recientemente embajador en Israel, el mandatario partió desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza con destino a Tel Aviv. Su primera parada será en el Estado de Israel para reunirse con el primer ministro Benjamin Netanyahu. Este encuentro no sólo fortalecerá las relaciones bilaterales entre ambos países, sino que también expresa el respaldo argentino en el conflicto con Hamas y contribuye a la lucha contra el terrorismo internacional.
Tras su visita a Israel, Milei continuará su gira en Italia, donde sostendrá una reunión con la primera ministra Giorgia Meloni en el Palacio Chigi, sede del Ejecutivo italiano. Este encuentro representa una oportunidad para consolidar alianzas estratégicas y abordar temas de interés mutuo en áreas políticas, económicas y culturales.
El presidente argentino también aprovechará su estancia en Italia para asistir a un importante evento religioso en la basílica de San Pedro. Se trata de la misa de canonización de la beata María Antonia Paz de Figueroa, conocida como "Mama Antula", quien se convertirá en la primera santa argentina. Este hecho histórico refuerza los lazos entre Argentina y el Vaticano, y pone de relieve el vínculo trascendental entre la fe y la identidad nacional.
Para finalizar su gira internacional, Milei tendrá una audiencia privada con el papa Francisco. Durante este encuentro especial, el mandatario buscará recomponer las relaciones tras dichos y desencuentros que tuvieron lugar durante la campaña electoral. La visita al sumo pontífice es un gesto de reconciliación y un símbolo de unidad en tiempos de adversidad.