2024-01-29

Historia, recuerdos y homenajes: “Esto es una fiesta”

Fue la décima edición del triatlón "Escape de la Isla Huemul", una prueba combinada que nació inspirada en el “Escape de la Isla de Alcatraz”, en Estados Unidos. Tiene una larga historia en la ciudad -con distintos formatos, dicen que se realiza desde 1987- y, hace diez años, la Subcomisión de Triatlón del club Pehuenes comenzó a organizarla.

Con largada desde la Isla Huemul, la competencia -que tiene distancia olímpica desde 2020-, comenzó con 1500 metros de natación, luego siguió con 40k de ciclismo en ruta y 10k de pedestrismo sobre asfalto, y las transiciones se realizaron en el parque cerrado ubicado en la cervecería Kunstmann frente a Playa Bonita.

En esta edición aniversario, el primer puesto fue para Matías Campi de Viedma y Alejandra Dupré de San Martín de los Andes. Cerca del mediodía, se realizó la premiación, con el recuerdo para Jorge Angaut Rocha -impulsor de las pruebas combinadas y del Escape, en Bariloche, en la década del ochenta- y su esposa Lucía Fromherz, y un reconocimiento para atletas históricos, que participaron en diversas ediciones desde sus inicios, con una medalla que entregó Diego Tyslak, presidente de Pehuenes, quien tuvo emotivas palabras para Roberto Vargas, gerente del club, que partió en 2021.

Los homenajeados -Carlos Aiassa, Yanni Rosetti, Guillermo García, Sebastián Asquinazi, Ignacio Acuña, Nicolás Ruiz Paz y Gabriel Nápoli- compartieron sus memorias. “El primero que corrí fue en el 2001, con Angaut Rocha y Carlos Aiassa. Teníamos el parque cerrado ahí enfrente y éramos treinta la primera vez que largué”, contó Yanni Rosetti, que estuvo presente en veinte ediciones de la carrera combinada. “Después de correr en tantos lados, esta es la mejor, la más linda”.

“Le tengo un cariño muy especial a esta carrera y realmente soy un agradecido de todo el equipo de trabajo de la comisión para que pueda salir adelante y se pueda seguir haciendo. Es muy lindo correr y disfrutar de la geografía y de la gente, y de lo que significa el Escape. Yo siempre recuerdo a Jorge y Lucy. Vi cómo fue cambiando la carrera. Al principio, hacíamos una sola subida a Catedral y después íbamos corriendo hacia el centro de Bariloche, y correr por Bustillo a pie fue una experiencia muy linda”, recordó el cipoleño Sebastián Asquinazi, uno de los más ganadores, con cerca de ocho ganadas. “Tantas veces corrió el papá de Sebastián Asquinazi, corrían el mismo tria los dos”, sumó Juan Pablo Pantano, el Tano, con sus diez ediciones en la locución.

“Correr esto es correr para el barrio, para Bariloche, para Pehuenes. Entrenamos donde competimos. Agradecidos por el lugar que disfrutamos y con el que convivimos con los chicos todos los días entrenando”, expresó Nicolás Ruiz Paz, que suma dieciocho “escapes”.

“Son varias ediciones, no llevo la cuenta, pero es la mejor carrera del mundo”, destacó el corredor y profesor Nacho Acuña. “He corrido en un montón de lugares en el país y fuera del país y, a mí, correr acá me produce una emoción especial, ver a los chicos que están en los puestos de control que fueron alumnos de la pile de Pehuenes cuando eran chiquitos, a todos los de la comisión laburando acá, poniéndose la camiseta para que el Escape salga. Es una emoción muy grande ver a las familias que te alientan, en cada esquina ver a un vecino que te grita, produce una sensación inexplicable”.

Carlos Aiassa, histórico de la competencia, también aportó al ejercicio del recuerdo. “Todas las ediciones fueron fantásticas. Porque cruzar desde la isla a la playa es muy bueno. Las primeras ediciones era todo muy a pulmón, obviamente, no teníamos esta estructura, hacíamos el parque cerrado en aquella playa. Si mal no recuerdo, en la primera edición, el trote se hacía hacia Puerto Moreno, pero eso fue hace mucho tiempo”, rememoró. Y continuó: “En realidad, todo esto fue historia de Angaut Rocha, que fue el que metió el triatlón en Bariloche con el Short Triatlón del Gutiérrez, y después vino con la idea de que se hacía un 'tria' en Alcatraz. Entonces, emulando ese triatlón del Escape de Alcatraz, hicimos el Escape de la Isla Huemul, que se hacía como podíamos”.

“Los que corríamos organizábamos y, si corríamos en postas, íbamos a los distintos puestos para los controles. Era una época muy linda, muy romántica, y recordarlo a Jorge en esa idea es fantástico”, compartió. “Lucy estaba en la locución, en la asistencia, estaba en todo. Era la que organizaba administrativamente”. Y agregó: “Que hoy tengamos la décima edición con esta organización y el apoyo que tenemos de todos los entes, realmente es fantástico. Esto es una fiesta, está instalado en el calendario de Bariloche y ojalá que se mantenga diez años más, por lo menos”.

 

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