POLÉMICA DENTRO DE UNA RESERVA URBANA
Vecinos indignados por instalación de un contenedor en la costa del lago Moreno
Los vecinos que viven en la zona del barrio El Trébol están inquietos y preocupados, pese a la tranquilidad que siempre han tenido en torno a su vecindario, por la cesión en comodato de un terreno en la costa del lago Moreno por parte del Municipio.
El lote, ubicado en la denominada Playa Sin Viento, fue entregado por el lapso de 10 años en la última sesión del Concejo Deliberante pasado y ya generó enojos, porque no se consultó ni a la Junta Vecinal ni a ninguno de los vecinos de la zona el destino del mismo.
Pero como si esto fuera poco, este viernes se instaló en el lugar, un contenedor de gran porte, a escasos metros de la orilla del lago Moreno dentro del terreno en cuestión y, según el decir de los vecinos, sobre la línea de ribera.
La entidad beneficiaria del terreno en cuestión es la Asociación Civil Bote Dragón Nahuel Rosa, pero los vecinos que dialogaron con este diario expresaron que el rechazo no es ni a esa entidad ni a su loable labor, sino a favor de mantener una playa muy concurrida libre para el disfrute de toda la comunidad y los visitantes.
Muy pocos pasos hay desde el contenedor hasta las aguas del Moreno.
La Playa Sin Viento tiene dimensiones muy acotadas y, para la colocación del contenedor, debieron apearse varios árboles, para lo cual la Dirección de Bosques de la provincia dio su aval, pero los interesados comprenden que se talaron ejemplares tanto en un espacio privado como en el público, donde dicha dependencia no tiene injerencia, lo cual implicaría una irregularidad.
Los vecinos denunciaron que el comodato se otorgó en forma exprés y que no se está cumpliendo con lo que manda la Carta Orgánica Municipal en su artículo 94 en el apartado denominado “inmuebles con costa de lago”. Allí, se expone que “toda propiedad inmueble municipal que tenga costa de lago sólo se podrá enajenar previo Referéndum Popular que lo autorice. Se reserva el acceso y la costa al uso público”.
Asimismo, sostuvieron que la ordenanza que permitió el comodato habla de 115 metros cuadrados y en la práctica son más de 200 metros, al tiempo que se ha desafectado un terreno del dominio público municipal, para otorgarlo al dominio privado municipal, lo cual consideran que también va en contra de la Carta Orgánica.
“Nos preguntamos cuándo fue consultada la comunidad. Entendemos que la consulta popular fue realizada a una sola opinión y nadie de la Junta Vecinal y de la Reserva Natural Urbana fue notificado”, indicaron a través de una nota los vecinos y añadieron a este diario que el actual intendente Walter Cortés, quien heredó este problema, les dijo que no podía hacer nada al respecto.
Denuncian apeos y movimientos irregulares para la instalación.
Se recalcó, además, que el lote está dentro de un área sensible y protegida, como es la Reserva Natural Urbana, donde pegado al terreno en cuestión, hace algunos años, se cerró la bajada de lanchas al lago Moreno, “para preservar la seguridad y el uso de la playa para las familias”.
Además, no comprenden cómo se habilitó la práctica de una disciplina con botes de gran envergadura en un espacio tan estrecho, que hoy solo es propicia para bañistas y que vería su perímetro totalmente acotado.
Los vecinos apuntaron contra el Municipio en general y contra los concejales que aprobaron este comodato en particular, por entender que se violaron las ordenanzas de plan de manejo de la RNU (1794/07 y 2398/13) que imponen la convocatoria a reunión de una comisión mixta, lo que implica la participación vecinal y con un posterior dictamen de las decisiones que se tomen.
“En los argumentos de la sesión del 24 de noviembre en que se aprobó la ordenanza, sólo se invocó la importancia terapéutica de la actividad (que de ningún modo está en discusión) y de la lucha por obtener un lugar propio para la Asociación de Remo de las Damas Dragón y no se hizo mención de los pro y contra del lugar asignado por comodato”, subrayaron.
Finalmente, comentaron que para instalar el contenedor se ingresó maquinaria industrial no permitida dentro de la Reserva Natural y destacaron lo estrecho del camino de acceso a la playa, con los peligros que eso conlleva.
Lamentaron que el Municipio destinara el espacio para un proyecto privado y que no quisiera ampliar el acotado espacio de playa, que además no cuenta con guardavidas ni servicios básicos, pese a tener una fuerte concurrencia.
La Playa Sin Viento tiene dimensiones muy acotadas y mucha concurrencia.