VIOLENCIA EN EL CERCANO OESTE
Crónica de una problemática anunciada, denunciada y reiterada
Hay reclamos que no cesan.
Y, si eso sucede, es porque no llegan soluciones.
La semana pasada se produjo un hecho delictivo en Villa Lago Gutiérrez que activó una vez más el botón de alarma.
Tres delincuentes encapuchados ingresaron en una vivienda, donde robaron y dejaron a los ocupantes maniatados.
Pero, si bien lo que ha ido en aumento es la violencia con que se desarrollan las acciones, lo de los robos no es una novedad.
Hace años que en la zona advierten que cada vez se producen más situaciones de ese tipo.
Desde la junta vecinal del lugar, en la que convergen habitantes de los barrios Lago Gutiérrez, Lomas del Cauquén, Entre Cerros y Reina Mora, en varias ocasiones se ha protestado por el tema.
Por ejemplo, en noviembre de 2021, ante cuestiones de inseguridad que iban en aumento, vecinos se reunieron y convocaron a los medios de comunicación para difundir la sensación de indefensión que reinaba.
Ya en aquel momento se apuntaba no sólo a los hechos delictivos, sino al aumento en la violencia con que se desarrollaban.
Más atrás en el tiempo, en noviembre de 2019, residentes de Lomas del Cauquén escribieron una carta abierta para reflejar la problemática ante la falta de respuesta de distintas autoridades a las que se les había pedido soluciones. “Realizamos estadísticas sobre los distintos hechos delictivos que sufrimos y seguimos padeciendo y podemos mencionar que el cuarenta por ciento de los vecinos sufrió robos, hurto, tala de árboles, vandalismo, etcétera”, se expresaba en aquel texto. Hablaban, incluso, de envenenamiento de animales domésticos para entrar en las casas a delinquir.
El actual presidente de la junta vecinal Villa Lago Gutiérrez, Nicolás Carini, señaló que la problemática es tema de preocupación desde hace más de una década. “Me consta que al menos desde 2011 se desarrollaron acciones por cuestiones de inseguridad, y se articularon espacios para dialogar sobre el problema, sin que hayamos arribado a una solución o adelanto notorio en la materia”.
Y esa falta de respuestas tuvo como eco una protesta este mismo año, en abril, cuando, tras un fin de semana en el que se produjeron siete hechos delictivos, varios vecinos convergieron en la intersección de la Ruta 40 y la calle Monte Moro para cortar de manera intermitente el tránsito en pos de visibilizar la temática.
Ahora, ante la violencia en aumento, una vez más, los habitantes de esa zona piden que alguien los proteja.