LA HISTORIA DE RODOLFO CORSOLINI
El director del museo que pretendía robarse los restos fósiles había recibido un Diploma de Honor del Senado
El hallazgo de las más de 6500 piezas fósiles recuperadas por Río Negro descubrió las maniobras que Rodolfo Corsolini, director y fundador del Museo del Lago Gutiérrez, quiso realizar para apropiarse de una parte de la historia de todos los rionegrinos.
Si bien en la actualidad la realidad expone a Corsolini como culpable de sustraer piezas históricas de dominio público, en años anteriores la realidad era muy diferente. En el año 2019, la senadora Silvina García Larraburu le otorgó al director del Museo un Diploma de Honor del Senado de la Nación por la gran obra histórica y cultural realizada a lo largo de años.
En una gacetilla publicada en febrero de 2019, la senadora expresó en aquel momento: "Es una pérdida terrible, se les roba la pasión a quienes contribuyen a fomentar el conocimiento, la cultura y la educación" y además amplió: "Debemos ayudar y fomentar estos espacios que contribuyen a la educación, al conocimiento de nuestros bienes paleontológicos y también desarrollan el turismo, son baluartes que tenemos al alcance de la mano y debemos fomentar y dar a conocer".
Por su parte, Corsolini, en plena confianza, relató que su museo era "el único museo de Argentina que es invitado a la bienal de antigüedades en Florencia. Cada dos años tenemos el honor de representar a Bariloche y Río Negro". Representaciones que después se descubrirían que eran todas truchas.
En otra nota del mismo año, realizada por otro medio regional, exponía directamente cuáles eran los planes que tenía para los fósiles. "Mucha gente va a pensar en que todo esto es patrimonio cultural. Y sí, lo tenemos en cuenta, pero es patrimonio que se va a exhibir en otro lado".
Por suerte, la historia tuvo un final feliz y las piezas están donde tienen que estar y al resguardo de personas que saben que cuidan el patrimonio de toda la provincia.