2023-10-27

JUICIO ABREVIADO

Seis años y medio de prisión para Julio César Araya y pena en suspenso para su pareja

En el marco de un acuerdo pleno de juicio abreviado, Julio César Araya resultó condenado a la pena de seis años y seis meses de prisión en una audiencia en la que se unificó el tratamiento de varias causas judiciales. Su pareja recibió una pena de prisión en suspenso, mientras que otro involucrado en uno de los legajos resultó sobreseído porque no había participado en los hechos.

Araya había sido imputado meses atrás por dos hechos ocurridos en los primeros días de mayo. Fue formalizado por robo simple y encubrimiento, y se determinó que permanezca detenido mientras se completa la investigación del caso.

El primero de los hechos investigados ocurrió el 6 de mayo de 2023, en horas de la tarde, en un domicilio de Cacique Calfucurá al 400, ocasión en la que se apoderó de un smart tv y una notebook.

En la ocasión, utilizando un cortafierros, rompió el candado del portón de un taller que hay en el domicilio y de allí tomó dos formones con los cuales violentó la puerta trasera de la vivienda principal. Una vez dentro sustrajo los elementos antes señalados y se retiró a pie por calle Calfucurá en dirección a calle Mapuches, donde fue visto por una vecina mientras llevaba el televisor y la computadora bajo el brazo.

En su recorrido, continuó por Mapuches en dirección al barrio Quinta 51, donde finalmente lo perdieron de vista, no sin antes tomar fotografías y filmar videos, donde se lo ve a Araya llevando los elementos propiedad de la víctima, vestido de color negro con guantes. Las imágenes se viralizaron por redes sociales.

Los vecinos lo fotografiaron y filmaron "con las manos en la tele" (foto archivo).

El segundo hecho atribuido ocurrió al día siguiente, en horas de la mañana, cerca de la intersección de las calles Pasto Verde y Waldo Belloso de esta ciudad, ocasión en la que, con otra persona, tuvo en su poder diversos elementos que habían sido robados de un domicilio de la calle Mapuches al 6300, en abril.

Según la descripción de la fiscalía, Araya fue descubierto en este segundo hecho, a instancias del primero, porque cuando fue visto con el televisor y la computadora bajo el brazo, los vecinos lo siguieron, filmaron y fotografiaron. Más tarde, con el apoyo de la Policía, llegaron al domicilio de Araya y lo encontraron acompañado de su pareja. Casualmente, la mujer tenía puestas unas zapatillas que habían sido robadas en abril. Con la orden de allanamiento se requisó el domicilio, y se encontraron varios elementos denunciados en aquel robo, pero como no se lo pudo vincular directamente con el hecho, le imputaron el encubrimiento al recibir elementos que debió sospechar de procedencia dudosa.

Poco más atrás en el tiempo, en el mes de marzo, Araya había sido imputado junto a su pareja, por diversos hechos de robo ocurridos en El Bolsón. En concreto, le atribuyeron una tentativa de robo ocurrida el 7 de marzo cuando fue sorprendido en el interior de una vivienda por los propietarios que llegaron justo al lugar. Por el hecho también fue imputada su pareja, Verónica Gabriela Salas, quien era justamente la que conducía el Volkswagen Fox gris en el que se desplazaban y en el que habían sido vistos por la Comarca.

En esa ocasión también le atribuyeron haber golpeado a un efectivo policial, bajo la figura de atentado contra la autoridad.

Además de esas causas, Araya registraba condenas cumplidas y otros legajos en los que era investigado. Además se le dictó una nueva reincidencia, por lo que el tiempo de la condena deberá ser cumplido de manera efectiva, sin posibilidad de acceso a los beneficios que plantea el régimen de ejecución de las penas. Fue declarado culpable por los delitos de robo simple en grado de tentativa, atentado y resistencia contra la autoridad, robo simple (cuatro hechos), portación ilegal de arma de fuego de uso civil, atentado y resistencia contra la autoridad, lesiones y amenazas, encubrimiento por receptación sospechosa agravado por dedicarse con habitualidad a la comisión de hechos de encubrimiento.

Como parte del acuerdo abreviado, Verónica Gabriela Salas resultó condenada a una pena de prisión en suspenso, mientras que Francisco Gilardoni, que había sido ligado a la causa por encubrimiento, fue finalmente desvinculado totalmente del proceso, al verificarse que no tuvo participación en los hechos.

Salas, fue declarada responsable por los delitos de robo simple en grado de tentativa, robo simple, encubrimiento por receptación sospechosa, violación de domicilio, amenazas y daño; y fue condenada a la pena de 2 años de prisión de ejecución condicional.

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