HISTORIAS DE BARILOCHE
Un vecino de 94 años se acercó a votar y recibió el aplauso de toda la escuela
Gumersindo, a sus 94 años aún decide acercarse a la misma escuela en la que instaló su primer teléfono. Esta es una de las historias que rondan alrededor de la actividad cívica.
"En todas las elecciones hay que venir a votar, siempre tenés que elegir. No puedo agarrar ni un puesto por la edad (risas), a esta altura no me prestan un peso del banco por la edad pero tengo esperanza en la juventud", dijo el vecino.
"Cuando era joven andaba para todos lados, ahora llegué hasta acá bastante bien. Cuando era pibe instalaba los teléfonos en las escuelas y arreglaba todo, tuve la suerte de jubilarme con anticipación", expresó Gumersindo.

Todas las mesas aplaudieron mientras votaba y cuando se iba de la escuela. Un ejemplo de civismo en un jubilado que podría quedarse en su casa y sin embargo, participa de todas las votaciones eligiendo el destino de la ciudad, la provincia y el país.
