2023-10-22

EL DOCENTE BARILOCHENSE NOMINADO A MEJOR PROFESOR DEL MUNDO

Bruno Guillén: cuando la vida cambia, pero no tanto

La vida de Bruno Guillén cambió radicalmente en el último tiempo.

Esa afirmación es correcta. 

Curiosamente, también lo es la aseveración contraria: la vida de Bruno Guillén permanece como siempre.

¿Por qué?

Por un lado, el docente del Centro de Educación Técnica (CET) N° 2 "Jorge Newbery" de Bariloche se topó con la sorpresa de tener que comenzar a dar entrevistas. Incluso viajó a Buenos Aires y realizó una especie de “gira mediática” por diversos medios de comunicación. ¿La razón? Es uno de los cincuenta nominados al Premio Global a la Enseñanza (Global Teacher Prize), también conocido como el Nobel de la Educación, distinción entregada por la Fundación Varkey que consta de una retribución de un millón de dólares para el ganador. Justamente, en unos días se conocerá el listado de los diez finalistas, así que son momentos que se viven con una agradable tensión.

Además, el proyecto Ayuda en 3D, que impulsa en la entidad educativa barilochense e hizo que fuera nominado a la distinción internacional, dedicado a elaborar dispositivos para facilitar la vida diaria de personas con artritis reumatoidea, se quedó con el primer puesto en el Premio Presidencial Escuelas Solidarias, entre novecientas instituciones educativas de todo el país que fueron de la partida.

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Pero, más allá de eso, también es cierto que su vida es la de siempre, trabajando con sus alumnos de tercero y quinto año, en el CET N°2, impulsando diseños en 3D.

Si bien preparan diversos tipos de proyectos (cuando este cronista visita el aula, alumnos de sexto, por la mañana, trabajan en pos de una estufa que use aceite reciclado como combustible), el rey continúa siendo el dedicado a realizar elementos que ayuden a paliar las dificultades que conlleva padecer artritis reumatoidea.

Justamente, Bruno explica que “la gente con artritis, y también, por ejemplo, niños con trastornos del espectro autista, tienen dificultades con la motricidad fina, les cuesta cerrar la mano”.

Así, en el aula, apuntan a la creación de elementos sencillos que, a esas personas, les facilitan la vida.

Puede ser, por ejemplo, una especie de manija para agarrar bolsas sin tener que esforzar los dedos.

También grips para lapiceras, lápices o pinceles. “Cada uno está diseñado para un uso específico”, aclara Bruno, quien explica que estas creaciones suelen ser personalizadas. En tal sentido, habla de una mamá que llegó a la escuela para consultarle cómo podía ayudar a su hijo, amante del dibujo y la pintura, al que, por la artritis, cada vez le era más difícil sostener las herramientas para desplegar su arte.

Ahí, todos se pusieron manos a la obra, y el nene quedó feliz.

Bruno destaca que el padecimiento, precisamente, puede llegar a cualquier edad.

Incluso explica que varios alumnos tienen artritis, y ellos mismos diseñan dispositivos que les facilitan la vida diaria, desde portallaves a abridores de botella.

El docente recuerda que “todo empezó en 2019”.

“Yo no estaba familiarizado con la enfermedad”, reconoce, para luego evocar la visita de “una psicóloga social que trabajaba con un grupo con artritis”, quien le consultó si podía trabajar en elementos que fueran de ayuda. Según narra Bruno, esas cosas, en el mercado, suelen ser caras, y no siempre se consiguen.

“Hicimos distintas pruebas hasta que obtuvimos los resultados que queríamos”, señala.

Al principio no resultó fácil. Les traían folletos para ver si sería posible emular algunas cosas, pero estaban en inglés, porque prácticamente no se comercializaban en la Argentina.

Ahora, que ya se han acostumbrado y buscan distintas posibilidades para resolver las temáticas por las que los requieren, los chicos del CET N° 2 están orgullosos.

Y, por si hace falta aclararlo, no venden los productos. “Los regalamos. Es decir, se los damos de manera gratuita a quien los requiere”, indica Bruno.

El docente, escogido entre uno de los mejores cincuenta entre más de siete mil inscriptos de ciento treinta países para el "Nobel de la Educación" (como llaman al millonario galardón), dice que, de alguna manera, ya ganó, porque el proyecto Ayuda en 3D no para de difundirse. “Me están llamando de todo el país”, destaca. Por un lado, se comunica gente que necesita algún dispositivo, pero también personas que desean colaborar.

Las máquinas y los insumos que se precisan para elaborar los distintos elementos, obviamente, no son gratis.

En su búsqueda de la máxima claridad con respecto a la labor que realizan, no quieren recibir dinero directamente, así que están viendo el modo de canalizar esos deseos de ayudar.

En cuanto a aquellos que precisan los dispositivos en ciudades distantes, analizan el mejor modo de hacérselos llegar.

A Bruno y los alumnos, todo los ha tomado por sorpresa, y tratan de disfrutar cada segundo, mientras no paran de hacer cosas para mejorar la vida de la gente.

Y quién sabe, quizá haya más novedades… Habrá que esperar.

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