TRISTEZA Y PREOCUPACIÓN
Angustiante pedido de ayuda para que devuelvan una perrita que se llevaron el domingo
La desesperada búsqueda de Shaki sigue sumando días de angustia y preocupación. Desde el domingo no se sabe nada de esta perrita por la que se ofrece una recompensa más que importante, porque su recuperación tiene una prioridad absoluta para sus verdaderos dueños, Carlos y Yolanda.
El Cordillerano pudo dialogar con un miembro de la familia, quien nos comentó: "Mi papá salió el domingo entre las 12 y las 13 horas y, con la ayuda de los vecinos que tienen cámaras de seguridad, pudimos ver en los videos que mi padre regresa de sus compras sin Shakira, a eso de las 13 horas. Así que fue cerca de las 12:30 cuando la sustraen del auto".
Desde el domingo, esta familia se mantiene a la expectativa de cualquier novedad, ya que "es una perra grande que tiene 7 años y tiene problemas renales que se medican. En mi casa estamos todos muy tristes, lloramos todos los días. La extrañamos mucho. Shaki está castrada y enferma. A cualquiera que me entregue a la perra le doy la recompensa, eso es lo de menos, lo que más me importa es la perra".
Ante la propuesta de una recompensa aparecieron los malvivientes de turno: "Les pedimos que nos manden fotos de la perrita, dónde está cómo está, porque en estos días recibimos llamados de estafas diciendo que tienen la perra, pero cuando les pido fotos cortan o dan excusas, les pido fotos y no mandan o no vuelven a llamar", llevando la miserabilidad humana a sus máximos niveles al querer obtener rédito de una situación desesperante.
La familia sabe que Shakira fue sustraída de un auto el domingo en horas del mediodía, pero desde el entorno, pese al dolor, no quieren acusar a nadie: "No buscamos acusar a nadie, solo queremos la perrita y coordinar la entrega".
Quizás aquella persona que la agarró no busca hacer el mal, quizás solamente decidió tomarla sin saber que se estaba llevando un miembro importante de una familia que hace cuatro días que no puede pensar en otra cosa que en volver a escuchar el ladrido de su perrita, la que les da alegría, la que necesita sus gotitas por los problemas renales, la que necesita de sus dueños tanto como sus dueños necesitan de ella.
Quizás no haya maldad detras de todo esto y si la hay, siempre hay lugar para hacer el bien y encontrar la manera de que Shaki vuelva a estar con los suyos, con los que conoce, con sus olores y su casa. Si sabés algo, podés comunicarte para que Shakira provoque el último llanto de estos días: el llanto de alegría de que esté sana, salva y en su hogar.