2023-09-11

SECUELAS DE LAS ELECCIONES

La UCR hizo la peor elección de su historia en Bariloche

Ya pasó poco más de una semana de las elecciones municipales y son numerosas las secuelas que han dejado, con los ganadores y los perdedores, de un nuevo domingo electoral en San Carlos de Bariloche.

Con los resultados sobre la mesa, pudo evidenciarse que la Unión Cívica Radical (UCR), quedó en el último lugar de las preferencias de los barilochenses, en lo que al tramo de intendente se refiere.

La propuesta radical estaba encabezada por Marcelo Ponce, quien hasta antes de postularse era un desconocido en el ámbito político e incluso, para muchos "correligionarios”. Al parecer, el hecho que haya ido a la compulsa, una persona que no estaba dentro del radar dirigencial, no cayó bien para el paladar de los seguidores del partido centenario.

Con 992 votos y el 1,50% de la totalidad de los votos, Ponce se ubicó en el último lugar, en un escenario con un total de 12 candidatos a la jefatura de la ciudad. Incluso, el tramo de concejales y de Contralor, quedó algo por encima, quedando penúltimos en ambos casos.

La primera pregunta que surgió, luego de este desempeño, fue si era la peor elección en Bariloche del radicalismo en toda su historia. La respuesta fue positiva.

Ese 1,50% obtenido por Ponce, quedó por debajo del 5% al que alcanzó el veterinario Guillermo Jauregui en las elecciones realizadas en mayo de 2002, cuando Alberto Icare ganó por primera vez el municipio local.

Claro está que el escenario era otro: favorable en la parte provincial, con una UCR que por entonces llevaba 19 años gobernando la provincia, y negativa en lo municipal, ya que todavía estaba muy fresca la renuncia del también radical Atilio Feudal, quien había dimitido su cargo como intendente casi cuatro meses antes, con una crisis social, política y económica sin precedentes.

El 18 de mayo de 2002, Jauregui compitió contra otros candidatos como el propio Icare (MUP), Gonzalo Madrazo (PJ), Luis Caram (MPP), Roberto Savasta (Partido Humanista) Jorge Frettes (MID) y Claudio Lueiro (PPR).

Durante su campaña, Jauregui, se había comprometido a devolver todos los sueldos que cobraría durante su mandato, si al cabo de su gestión no conseguía equilibrar las finanzas municipales. Ni esa promesa surtió efecto: quedó séptimo sobre siete candidatos, por debajo de los votos anulados.

En 2023, la UCR quedó dividida dentro de su discusión interna y no ofreció a los barilochenses una propuesta que enamore, ni tampoco hubo en toda su lista, figuras rutilantes que arrastren votos.

Ni siquiera el reciente triunfo en Dina Huapi, a pocos kilómetros de nuestra ciudad, donde Hugo Cobarrubia se impuso con claridad, ayudó a obtener un viento favorable para los “radichas” de Bariloche.

A partir de ahora, la UCR local continuará su camino de reconstrucción, de cara a la próxima elección municipal que se avecina en 2026: la de convencionales para reformar la Carta Orgánica local.

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