2023-08-07

Día de San Cayetano: cuál es su oración y qué se le pide

El legado del presbítero italiano y cómo su oración es aclamada en todo el mundo

Este día se conmemora el fallecimiento del presbítero italiano San Cayetano en el año 1547, un hombre que dedicó su vida a luchar contra la Reforma y servir a los más pobres. Su legado trasciende los siglos, siendo beatificado en 1629 por el papa Urbano VIII y canonizado en 1671 por Clemente X.

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Uno de los aspectos más destacados de la devoción a San Cayetano es su poderosa y aclamada oración. Este hombre de fe creía firmemente en que la Iglesia debía ser un apoyo para los más necesitados, y consideraba que Dios lo había llamado a realizar una gran obra. Con ese propósito, se trasladó a Roma en 1506 y acompañó al papa Julio II hasta su fallecimiento.

La oración a San Cayetano es un ferviente llamado a su intercesión para pedir y agradecer la ayuda en momentos de dificultad

¡Oh glorioso San Cayetano! Aclamado por todas las naciones; Padre de Providencia, porque con portentosos milagros socorres a cuantos te invocan con fe en sus necesidades. Te suplico me obtengas del Señor oportuno Socorro en las angustias presentes y sea ello prueba de la bienaventuranza eterna. Amén.

Santísima Trinidad, ¡Oh Divina Providencia! Concédeme tu clemencia, por tu infinita bondad, arrodillado a tus plantas, a Ti portento de toda caridad, te pido por los míos casa, vestido y sustento.

Concédenos la salud, llévanos por buen camino, que sea siempre la virtud que guíe nuestro destino. Tú eres toda mi esperanza, eres el consuelo mío, en Ti creo, en Ti confío. Tu Divina Providencia se extienda a cada momento para que nunca nos falte casa, vestido, sustento y los Santos Sacramentos en el último momento.

En esta oración, se reconoce a San Cayetano como un padre de la Providencia, un intercesor capaz de realizar milagros en respuesta a las necesidades de quienes lo invocan con fe. Se le pide obtener del Señor un oportuno socorro en las angustias presentes, como una prueba de la bienaventuranza eterna.

Esta invocación busca el amparo y la generosidad de la Divina Providencia, confiando en el cuidado y la guía divina en todas las áreas de la vida. Se deposita la esperanza en la certeza de que Dios proveerá las necesidades básicas y acompañará en cada momento, incluso en el momento final con los Santos Sacramentos.

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