DEBIDO A UN HECHO DE 2016
Preocupación en el Sindicato de Guardaparques por acción judicial contra el personal
Ante una audiencia judicial en relación a un hecho que desencadenó el fallecimiento de dos personas, el Sindicato de Guardaparques Nacionales de la República Argentina (SIGUNARA) se pronunció en respaldo al personal sobre el que recayeron las acusaciones.
El 1 de enero de 2016, un roble pellín cayó en el complejo Lolen, ubicado en el Parque Nacional Lanín, cerca de San Martín de Los Andes, lo que provocó la muerte de dos menores y heridas en dos mayores.
Respecto a la cuestión, en octubre de 2021 se dispuso el procesamiento de cuatro dependientes de la Administración de Parques Nacionales (APN), “en orden al delito de homicidio culposo agravado por el número de víctimas, de lesiones graves culposas también agravadas por el número de víctimas en calidad de coautores y de incumplimiento de los deberes de funcionario público en calidad de autores en concurso ideal”.
En aquel momento, desde SIGUNARA se emitió un comunicado donde se expresaba inquietud, descontento y malestar por la sentencia de la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca.
“Compartimos el inmenso dolor de los familiares (de las víctimas), nada se compara con la perdida de la vida de los niños, sin embargo entendemos que ello no es responsabilidad de los guardaparques”, señalaron en aquella ocasión, a la vez que consideraron: “Pretender que la responsabilidad de los guardaparques se extienda sin límite alguno a prevenir daños a particulares que puedan ser provocados por elementos y fenómenos de la naturaleza en las millones de hectáreas es imposible”.
En aquel momento, quien era titular de la APN, Lautaro Erratchú, había señalado: “La Administración lo rechaza tajantemente (al fallo) y brinda total apoyo a su personal por considerar que la medida refleja una aplicación arbitraria de la normativa y un evidente desconocimiento sobre los riesgos intrínsecos de toda el área agreste”.
En 2016, según se indicó desde SIGUNARA, “la Administración hizo un sumario administrativo interno y los guardaparques resultaron exentos de responsabilidad”, pero, claramente, el camino judicial prosiguió.
De esa manera, ahora, ante la convocatoria a una audiencia, los representantes de sindicato manifestaron: “Es imposible prever la caída de un árbol en este caso, o la ocurrencia de cualquier fenómeno natural en el lugar y momento preciso en las vastas áreas naturales protegidas; debemos entender que el ser humano es parte integrante de la naturaleza y, por lo ponto, susceptible de padecer sus inclemencias, caprichos o ciclos”.
Y añadieron: “Cualquier medida tendiente a prevenir este tipo de sucesos es insuficiente y susceptible de falla, ya que muchos de los procesos naturales que transcurren en un área agreste o silvestre son prácticamente insondables, lo que aumenta la potencialidad de un incidente”.
En tal sentido, desde SIGUNARA hicieron alusión a una “injusta acusación” contra los guardaparques.
Cabe recordar que, cuando se dispuso el procesamiento, hace casi dos años, el ecologista Alejandro Beletzky, quien a partir de un recordado paso como guardaparque es tomado como un referente por el personal de la institución, opinó que la sentencia era “una muestra de la ignorancia de los jueces respecto a los sucesos naturales que marcan riesgos permanentes en los bosques andino-patagónicos”, y lamentó: “Este es el primer caso en la historia donde se acusa a los guardaparques por algo así… Estamos consternados”.