FUNDADOR DE LOS BOMBEROS VOLUNTARIOS DE RUCA CURA
“Me duele lo que veo ahora”
“Yo vivía ahí”, señaló, apuntando a unos metros, Carlos Alberto Bruna, quien, ante los incendios que se producían décadas atrás, decidió, junto a grupo reducido de gente, poner un destacamento de bomberos en el barrio Casa de Piedra (en su propia casa), ya que, en aquel momento, ante ese tipo de situaciones, debían esperar a que llegara personal de Melipal o el centro para poder frenar el fuego.
“Con mi Falcon Rural y un tráiler decidimos emprender algo”, rememoró, y contó que, si bien la inauguración formal fue hace treinta y tres años, en realidad, habían empezado a trabajar un tiempo antes.
“Salíamos en mameluco, con cascos de obra, en zapatillas o chancletas, como sea…”, recordó.
Ante la problemática que se observa en la actualidad en la sede de bomberos del barrio, con el acuartelamiento de parte del personal por desavenencias con la comisión directiva y la jefatura del cuerpo, opinó: “Hay muchos desencuentros con la gente”.
“Los vecinos solo ven cuando suena la sirena y salen los bomberos, pero, adentro del cuartel, están quienes dejan de descansar para venir y ayudar”, señaló el hombre, quien diferenció lo que sucede en el presente respecto de tiempos pasados: “No se ve la alegría que había antes”, dijo, para luego evocar festividades que, en otras épocas, se compartían con los habitantes del barrio.
Bruna, incluso, según la fecha, solía recurrir a algún disfraz. Por ejemplo, de payaso para el Día del Niño.
“Me duele lo que veo ahora”, concluyó quien impulsó el nacimiento del destacamento Ruca Cura.