UN CUCHILLO QUE FUE DE BARILOCHE A CORRIENTES
Muestra de hermandad entre veteranos de Malvinas
El veterano de Malvinas Edgardo Suárez, quien se dedica a la herrería y forja cuchillos en Bariloche, a la hora de señalar un trabajo que haya sido importante para él, evoca una historia donde su labor y la guerra se combinan.
En el conflicto del Atlántico Sur, el cabo Roberto Baruzzo se ofreció a rescatar a un oficial de inteligencia herido. No lo conocía, pero escuchó que tenía dos hijas y no dudó. Para llegar al sitio y luego mantener a aquel hombre vivo tuvo que matar a varios británicos. En un momento quedó sin municiones. Entonces sacó su cuchillo.
“Las Fuerzas Armadas no tienen institucionalizado un cuchillo, cada uno lleva lo que tiene”, revela Edgardo Suárez, quien, a Malvinas, fue con uno denominado Filtemple.
El del cabo, en tanto, fue un obsequio de un médico que lo había traído de la India. Baruzzo, ante un problema que el doctor tuvo con el auto, lo ayudó mientras estaba en la Escuela de Suboficiales. No quiso aceptar que le pagara, por lo que el hombre le regaló aquel cuchillo. “Ya que estudiás para militar, algún día te puede servir”, le dijo.
Así, con aquel cuchillo en una de sus manos, junto al compañero herido, en Malvinas, fue rodeado por soldados ingleses.
“Como había ido a recuperar a un compañero, no lo mataron… Es como un código que ellos tienen. Le perdonaron la vida y se llevaron el cuchillo”, señala Edgardo, quien se contactó con Baruzzo, que vive en Corrientes, y, en base a sus indicaciones, le hizo un arma como la que le retiraron los británicos.
Cuando se la mandó, la emoción fue compartida. Se trató de una manera de demostrar que las Malvinas hermanan a aquellos que combatieron en ellas.

Cabe resaltar que Baruzzo recibió la Cruz al Heroico Valor en Combate, máxima distinción que entrega el Ejército.