2023-06-28

CONTENIDOS SOBRE CONSUMOS PROBLEMÁTICOS

Dell Orfano: “Mientras más jóvenes empiezan con alcohol más probabilidades de caer en otros consumos”

El martes último se llevó a cabo una jornada para medios de comunicación en base al tratamiento de "contenidos sobre consumos problemáticos”. Organizó la Agencia para la Prevención y Asistencia ante el Abuso de Sustancias y de las Adicciones (APASA). La finalidad fue reflexionar y repensar sobre las prácticas institucionales en referencia a la temática propuesta. Mabel Dell Orfano, directora Ejecutiva de la Agencia para la Prevención y Asistencia del Abuso de Sustancias y de las Adicciones, se refirió a la reciente pandemia y sobre si dicho momento impactó en el consumo de adicciones, dijo: “El tiempo de encierro no pasó inadvertido en absoluto, sobre todo en niños, niñas y adolescentes que estaban en el período escolar. Haber estado tanto tiempo encerrados, sin otras oportunidades de juegos, sin salidas, sin recreación, sin consumo, si bien este encierro ayudó en cuanto a los consumos del alcohol en la adolescencia, anteriormente se generaban espacios de fiestas en los fines de semana y por ello en los jóvenes bajó la prevalencia de ese consumo, pero aumentó mucho en los adultos, tanto con el alcohol como en otras sustancias”. 

A través del programa “Chocolate por la Noticia” que se emite por El Cordillerano radio (93.7) señaló que “por el otro lado todo el tema de la tecnología nos obligó a estar conectados con las pantallas, con los celulares, en las redes, eso hizo que saliéramos más dependientes en ese período. Hoy, si no tenemos una reunión de Zoom pareciera que nos falta algo. Por ejemplo nos encontramos con adolescentes que están pidiendo ayuda y allí vemos que hace un año atrás no fueron al colegio, en el siguiente año estaban con compañeros que no conocían. Por ejemplo en primer año la pasaron encerrados y en segundo fueron teóricamente con cosas aprendidas con alfileres y sintiendo que pertenecían a otro grupo”. 

Informó que “sucedió lo mismo en la universidad, no era lo mismo para aquellos que estaban en segundo o tercer año de la carrera. Hubo mucho aislamiento, sufrimiento psicológico, malestares que en algunas personas si no tenían alguna contención, algún acompañamiento desde los afectos se trastornaba en un ataque de ansiedad, ataques de pánico, en depresión, angustia, por no saber por dónde ir”. 

Consideró la funcionaria que “a eso se debe sumar la naturalización al consumo, que está bueno para divertirse, para recrearse, pero si no podés dormir tomate una pastillita, si no podés divertirte fumante un porro o está de moda si tenés un dolorcito tomate un cannabis, y todo es para esforzarnos a estar bien a toda costa, sin poder sentarnos a reflexionar sobre ‘qué nos está pasando’. Las emociones como la tristeza, la angustia nos demuestran que acá hay 'algo que me está cayendo mal’, entonces hay que ir por otro lado y no tratar de taparlo y hacerlo crónico”. 

También se refirió que “a su vez hay que sumar todo el tema económico, hay personas que van a las escuelas, adultos, que tienen chicos en las escuelas que son soldaditos que venden drogas dentro de los colegios y se dice 'como adolescente me gano unos pesos', algo que no tienen. Esa es una parte socioeconómica que hoy no tienen, hay varias cosas que inciden en que haya una mayor oferta de consumo y hay mayor demanda de tratamiento y en consecuencia mayor demanda de consumo” y agregó que “estamos en un momento complejo, también a nivel mundial, el tema de las autolesiones, de intentos de suicidios, ataques de pánico, la depresión, la poca incersión escolar, todo es un padecimiento social”. 

Para Dell Orfano, “lo que protege son los afectos, la unión de uno con el otro, el poder buscar placeres o cosas que ‘me hacen sentir bien’, sin la necesidad de consumo. El hecho de comunicarme con el que tengo al lado, con un ser querido, preguntar ‘cómo estás, qué te pasa, charlemos, veamos una película, juguemos’, con adolescentes de 13/14 años eso es muy difícil, pero si podemos generarles espacios donde no tengan solo el alcohol en la cabeza, en la casa, que la previa no se haga, que simplemente se puedan divertir y brindar elementos para acompañar con una posición clara. Que no haya alcohol, estamos en una sociedad que es incoherente, porque hay padres, en un 85%, que están muy preocupados por el consumo de sustancias de sus hijos. Como adultos estamos muy preocupados y nos angustia, pero por otro lado se dice 'cómo no le voy a poner la barra con alcohol en el cumpleaños de 15 a mi hija’, se ofenderá, no le va a venir nadie. Entonces estamos habilitando la plantita en casa así no andan por otro lado, estamos habilitando una planta de marihuana que a veces nos obliga a que la reguemos, que nos gasta un montón de luz y que tiene muy altas concentraciones y que a la larga el joven va entrando a una motivación en donde no tiene ganas de hacer nada, de depresión y en algunos grados de vulnerabilidad pueden entrar en una psicosis, que no la sacás más o es muy difícil volver para atrás”. 

Explicó la entrevistada que “cuando más temprano comienzan a consumir alcohol, más posibilidades hay que luego consuman otras drogas. Es todo un proceso que se va acumulando a través del tiempo, generando un hábito que cuando uno se da cuenta se pregunta ¿che qué mes está pasando?”. Con respecto a las dificultades que tiene los padres para poner límites, recordó: “Hay que entender que los límites son protección, una guía no un castigo. El día de mañana, cuando ese joven sea adulto ‘mi hijo va a decir, qué bueno que tuve estos límites’. Allí se dan cuenta de la locura que querían hacer a los 15 años y menos mal que me dijeron que no, porque un adolescente no tiene una visión futura, no tiene la experiencia de un adulto”.

Dio el ejemplo del llamado "el último primer día", donde "se reúnen en una casa a tomar. Plantearse que no lo voy a dejar ir, pero si uno se pone en contacto con otro padre u otra madre y todos pensamos lo mismo, no nos gusta y nadie lo permite, bueno pongámonos de acuerdo todos los padres. Esa falta de comunicación se debe platear, quizás uno o dos dicen que hay que dejarlos, pero se debe hacer lo que piense la mayoría”. 

Por último, Mabel Dell Orfano consideró que “en mis 30 años de asistencia a las adicciones uno ve que hay personas que tuvieron todo, hasta el televisor en la habitación y esos hijos o hijas que vienen a buscar herramientas, que los traen los padres, muchas veces nos dicen ‘lo que pasa que yo no tuve límites, a mí me dieron todo’. Entonces yo insisto habría que escuchar más a las personas que han padecido un problema de adicción y que han salido, que se recuperaron y que puedan ellos o ellas decir qué les hizo bien y qué les hizo mal. Hay que sacarles el sombrero a los que se esfuerzan todos los días en esta sociedad de consumo para no volver a lo mismo porque saben que si recaen vuelven a cero de vuelta. Eso es muy frustrante, entonces todos los días deben ponerse la armadura para decir 'no me tengo que tentar'”.

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