SE LO "TRAGAN" TODOS
¡Precaución!: debajo del agua hay un pozo romperuedas
Se dice mucho del periodismo y lo que es o debe ser: que debe ser garante de la democracia o directamente que es un pilar de la democracia, que es el cuarto poder, que es el ojo ciudadano donde justamente el ciudadano no pueda ver y mucho más. Lejos de todo ese artificio pretencioso, se apunta que sencillamente es un servicio a la comunidad.
Pues aquí va una alerta muy seria para el conductor o conductora barilochense que circule por el recientemente modificado y asfaltado tramo que divide avenida 12 de Octubre y Diagonal Capraro. Concretamente, para quienes circulen por 12 de Octubre desde el Ñireco y hacia el centro y continúen en ese sentido por la misma arteria convertida ya en Costanera.

En ese lugar donde siempre funcionó un semaforo y que ahora tiene paso permanente, aunque con la calzada reducida en ancho a la mitad, para permitir la incorporación del tránsito que circula por la colectora Norte hacia la misma avenida 12 de Octubre, hay un pozo oculto debajo del agua, en el que, literalmente, alguno ya dejó pedazos, y posiblemente más vehículos lo sufran.
Con la reducción de calzada y la instalación de postes de delimitación vial, el paso quedó tan estrecho que no hay muchas posibilidades de eludir con éxito el cráter que se abrió entre el pavimento viejo y el que hace poquitas semanas se instaló en el lugar, posiblemente con la colaboración de las condiciones climáticas y tal vez de cierta impericia o negligencia en el trabajo realizado.

La consecuencia más notable es el estruendo en el interior del habitáculo de quien conduce, pero puede serlo también el daño de componentes mecánicos o componentes estéticos de los vehículos. De hecho, en la zona, ya se observan restos plásticos de carrocería y emebellecedores plásticos de rueda (tazas), que han quedado a un costado.

Se observa gran cantidad del pavimento flexible instalado, en forma de cascotes, diseminado por todo el lugar: ya no solo por 12 de Octubre y en sus intersecciones, sino que también parece verse afectado el parche que se instaló sobre un pedacito de Diagonal Capraro, justo en el lugar en el que también se realizaron modificaciones en la circulación vehícular. Es decir, que la fina capa de material recientemente instalado no quedó lo suficientemente firme y se está levantando a medida que es transitado.
Pero hay otro elemento lamentablemente no tan considerado por los conductores, que es el famoso salpicón. La reportera gráfica de El Cordillerano lo sufrió en carne propia buscando la mejor imagen, por lo que invitamos a los lectores a ser más empáticos, en ese lugar y en cualquier otro, ante la presencia de peatones en días como los que venimos transcurriendo en la ciudad y en la región, no solamente para ceder el paso en las intersecciones, sino también para evitar un baño de agua helada y sucia. Esto último, con la pretención de que también sirva como un servicio a la ciudadanía.
