LA NEBLINA COMPLICA LA SITUACIÓN
Pese a tener los sistemas instalados persisten los problemas para aterrizar en el Aeropuerto de Neuquén
Aunque el Aeropuerto Presidente Perón de la localidad de Neuquén incorporó en el año 2018 una tecnología que permite el aterrizaje de aeronaves pese a las condiciones de neblina, según lo que se pudo observar los últimos días, en algunas circunstancias esas operaciones no llegan a realizarse.
No hubo información oficial al respecto, pero la razón que impidió el correcto funcionamiento de estos mecanismos instalados sería el nivel de niebla en superficie, que superaría lo que permite el Sistema de Aterrizaje Instrumental (ILS, Instrument Landing System en sus siglas en inglés).
El que está instalado en el aeropuerto neuquino es categoría 1 y para operar necesita un mínimo de visibilidad de 700 metros. Y el que existía, al momento de cancelación de los vuelos de las empresas Flybondi y JetSmart del lunes y el domingo, respectivamente, habría sido menor.
El ILS es un sistema que proporciona una guía lateral y otra vertical a las aeronaves, a través de la instalación de una serie de antenas localizadoras, y aporta mayor seguridad en las operaciones de despegue y aterrizaje.
Los meses de junio y julio son los más complejos debido a que las probabilidades de niebla hacen que los despegues de la mañana a primera hora se compliquen y, mucho más, los aterrizajes.
El nuevo Sistema de Aterrizaje Instrumental del Aeropuerto Presidente Perón de Neuquén fue instalado hace cinco años luego de muchos reclamos debido a las cancelaciones constantes de vuelos y desvíos, por la presencia de bancos de niebla.
Los nuevos ILS incorporaron transmisores de señales DME, que son procesadas por receptores a bordo para informar a las tripulaciones en vuelo la distancia exacta que hay entre sus aeronaves y la pista de aterrizaje.
Las obras complementarias abarcaron la construcción de plataformas hormigonadas en donde se colocan las antenas (las de senda de planeo, ubicadas al costado de la pista, y las del localizador, que marca el eje de pista, detrás de una de las cabeceras) y las casetas donde se alojan los equipos transmisores con sus líneas de energía y transmisión de datos.
El nuevo sistema está disponible cada vez que la visibilidad es menor a los 1200 metros en el aterrizaje.