SIN COLORES POLÍTICOS
Izar la bandera y cantar el Himno; nada más, nada menos
En un contexto donde todo se politiza, durante una charla, en un grupo de amigos, surgió la idea de realizar un pequeño acto simbólico en el Día de la Bandera, solo por amor a la patria, alejándose de cualquier color más que el celeste y el blanco.
A uno de los que estaban en la conversación se le ocurrió invitar a Edgardo Suárez, héroe de Malvinas, quien desde hace un tiempo le tomó el gustito a andar en bicicleta y, junto a otras personas, suele organizar pequeñas excursiones en dos ruedas.
Por ejemplo, este año, el excombatiente se puso al hombro una “pedaleada por Malvinas”, a cuarenta y un años del conflicto en el Atlántico Sur.
Así, Edgardo no solo aceptó el convite de participar de un homenaje a la insignia patria, sino que sumó a sus compañeros ciclistas, “los bicipecadores” –y “bicipecadoras”–, para realizar un pequeño recorrido antes de llegar a destino.
¿Pero cuál es ese destino?
Se trata de un mástil que se ubica al pie del cerro Villegas, ingresando por la naciente del río Limay, por el camino viejo a Villa Llanquín.
Se podrá acceder en vehículo, ya que las tranqueras estarán abiertas.
Es decir, quien desee participar podrá ir en auto, a pie o en bicicleta.
Edgardo, además, comentó que un “bicipecador” llevará un saxo, para acompañar las estrofas del Himno.
Se tratará de eso: un acto simple, a las 11, cerca de las aguas del Limay, en el Día de la Bandera.