LA GALERÍA DE MITRE Y ROLANDO
La histórica esquina de Bariloche que hoy luce desolada
A principios de 2023, la emblemática calle Mitre perdió un local histórico de la ciudad. Se trata de Toky, tienda de prendas tradicionales de Bariloche donde además, la historia de la ciudad emanaba a través de su propietario, Ricardo Vallmitjana, historiador y escritor local. Actualmente, no es el único comercio en desaparecer, si no que la galería completa luce desolada en tiempos de turismo masivo.
La desaparición de estos locales no solo implica una pérdida económica para los propietarios, sino también un golpe a la identidad cultural de Bariloche. Estos espacios comerciales eran parte del patrimonio de la ciudad y formaban parte de su historia y tradición. Su cierre representa la pérdida de empleos locales y la disminución de la diversidad comercial.
En las últimas semanas, en la galería de Mitre y Rolando (donde en la esquina hay una casa de quiniela) los locales fueron desapareciendo. Los comercios del interior de la famosa esquina comenzaron a verse vacíos y Toky fue uno de los últimos en cerrar sus puertas. Hoy los ventanales perdieron los colores y los productos tradicionales de Bariloche, parecen estandarizarse.
Las imágenes de la desolada galería recorren las redes sociales de los vecinos y vecinas de Bariloche y muchos recuerdan que entrando por el pasillo se llegaba “al Sky Bar, al quiosco de Roggeroni, al local de sombreros, la relojería de Úrsula, el de Biancucci” recordó una vecina. Según trascendió, el municipio habría exigido reformas en el edificio “por una diferencia de mensura, con problemas de cañerías en los baños”.
Por otro lado, la pandemia golpeó a todos los comerciantes de la ciudad, algunos pudieron reponerse de la caída en las ventas y otros no pudieron superar el duro golpe financiero y hasta anímico que significó ese periodo. Entre esos comercios se encuentra Toky.
El nombre venía de un vocablo mapuche que refiere a la cabeza de piedra del hacha que usaban las autoridades guerreras. Entrar a ese rinconcito significaba introducirse en la historia del “Bariloche Pueblo”, el cliente podía observar fotos en blanco y negro colgadas en la pared que daban cuenta de la transición de ese pueblito en la costa del Nahuel Huapi a la ciudad receptora de turismo masivo.
El comercio era atendido por su propio dueño, don Ricardo Vallmitjana, vecino, escritor e historiador de la ciudad, autor del libro “Bariloche Mi Pueblo”, ejemplar que tuvo incluso una traducción al inglés. Además, escribió cuadernillos relatando la historia del Nahuelito, de la isla Victoria, el ferrocarril o de Butch Cassidy y su estadía en Cholila (con fotos del legendario ladrón de trenes y bancos). Ricardo es la historia de Bariloche personificada.
Hoy, los locales permanecen vacíos, lejos de esa época dorada, de ese pueblo donde se conocían todos, de artesanías y productos únicos, aunque aún mantiene la típica fachada de la época, con pasillos de madera que supieron recorrer miles de visitantes y vecinos.