Día Mundial de la Libertad de Prensa: en 7 de cada 10 países hay condiciones adversas para ejercer el periodismo
Hoy, 3 de mayo de 2023, se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa, una efeméride que se conmemora desde 1993 para recordar la importancia de la libertad de prensa y defender a los periodistas que sufren ataques o violaciones a sus derechos. En un contexto en el que la desinformación y la manipulación de la información son cada vez más frecuentes, este día adquiere una relevancia especial.
En este sentido, salió a la luz un nuevo informe de Reporteros Sin Fronteras que advirtió por la situación en varios países para el ejercicio del periodismo. Según el reporte, las condiciones son adversas en siete de cada diez países y satisfactorias sólo en tres de cada diez. Además, la ONG alertó sobre los efectos de la desinformación sobre la libertad de prensa.
Según el análisis de RSF, que evalúa las condiciones en las que se ejerce el periodismo en 180 países y territorios, la situación es entre "problemática" y "muy grave" en 128 países, y sólo "buena" o "bastante buena" en 52.
"La Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa muestra una gran volatilidad, con subidas y bajadas importantes y con cambios inéditos, como por ejemplo la subida de 18 puestos de Brasil y la bajada de 31, de Senegal. Esta inestabilidad es producto de un recrudecimiento de la agresividad del poder en muchos países y de la creciente animadversión hacia los periodistas en las redes sociales y en el mundo no virtual. La volatilidad también obedece al auge de la industria del engaño, que da forma y distribuye la desinformación, al tiempo que proporciona herramientas para fabricarla", indicó Christophe Deloire, secretario general de RSF.
La situación en Argentina
Nuestro país se ubica en el puesto 40 del ranking. Esto implica un retroceso de 11 puestos respecto del año pasado.
"La alta concentración y la opacidad de la propiedad de los medios, la polarización, la ausencia de políticas públicas para garantizar la pluralidad y la precarización del ejercicio del periodismo constituyen las principales amenazas a la libertad de información en Argentina. Todo ello abona el terreno para que poderes fácticos, gobiernos y empresas ejerzan presión a través de la publicidad privada y estatal, y del uso partidista de medios públicos nacionales, provinciales y municipales", indicó la ONG.
RSF destacó que "el valor de la libertad de expresión es compartido por los argentinos y a él adhiere casi todo el arco político". "Por convicción o conveniencia", aclaró. Pero señaló que "en ciertas provincias alejadas de Buenos Aires, la libre expresión se ve más condicionada por la connivencia de poderes económicos y políticos, lo cual potencia las amenazas"
La ONG también hizo mención a cómo el contexto político ha impactado en los medios. Según su análisis, la confrontación entre distintos sectores ha derivado "en un empobrecimiento de la calidad de análisis e información".
"Predomina una agenda mediática binaria, en la que se cruzan intereses partidistas y económicos. La promoción del odio y la violencia encuentra eco en medios de diversas tendencias. El tono exacerbado y la lógica confrontativa excluyen realidades, voces y razonamientos del debate público La agenda mediática está extremadamente centrada en las grandes metrópolis, en especial, Buenos Aires", consignó.
También se refirió a cómo la prensa se ha visto afectada por las "persistentes dificultades económicas" de la última década.
"Han precarizado el empleo y los recursos", sostuvo. "Los medios más poderosos -continuó- pertenecen a un reducido grupo de conglomerados, con vínculos en las telecomunicaciones, el petróleo y las obras públicas. Entre 2015 y 2019, casi todas las normas anticoncentración y destinadas a limitar los conflictos de intereses fueron anuladas. El Estado, a través de la publicidad, las exenciones fiscales y la concesión de contratos, juega un papel opaco. Los organismos de defensa de las audiencias y control del mercado de las telecomunicaciones son altamente dependientes del poder político de turno."
El avance de la desinformación
En otro apartado del informe, RSF alertó por los "dramáticos" efecto sobre la libertad de prensa de la "industria del engaño" en el ecosistema digital.
"La diferencia entre lo verdadero y lo falso, lo real y lo artificial, los hechos y los artefactos se difumina, poniendo en peligro el derecho a la información. Capacidades de manipulación sin precedentes son utilizadas para debilitar a quienes encarnan el periodismo de calidad, al tiempo que debilitan el propio periodismo", advirtió.