POLÉMICA
Proyectan un Instituto Nacional Rocaniano en momentos en que la estatua del Centro Cívico es motivo de discusión
“Soy coronel del Ejército y escritor”, se presenta José Martiniano Duarte, jefe militar retirado que publicó varios libros, entre ellos, novelas, ensayos y una biografía de Aldo Rico.
Duarte, desde alrededor de un año, apunta a radicarse en Bariloche.
Aquí, donde el monumento a Julio Argentino Roca es punto de continuas discusiones, proyecta llevar adelante un Instituto Nacional Rocaniano. “La idea surgió hace un tiempo. Me decía: ‘No podemos defender una estatua si no defendemos al que está en ella; no podemos proteger la parte si no somos capaces de hacerlo con el todo’”, explica, aunque aclara que el propósito de la agrupación va muchos más allá de la figura ecuestre que –hasta ahora– se ubica en la plaza principal del Centro Cívico.
“Como existe los institutos Sanmartiniano y Belgraniano, y tantos otros en el mundo en honor a prohombres que han hecho las cosas bien, nosotros queremos destacar a Roca, que fue un estadista, dos veces presidente”, señala, para luego considerar: “La historia es como es. Los próceres eran humanos, y han hecho cosas buenas y malas; todos”.
Aunque opina que “no se puede juzgar a alguien de aquella época con el contexto actual”, afirma que existen “cuestiones que le endilgan a Roca que no fueron como se dice”.
Duarte, de pronto, suelta: “¿Sabés por qué los políticos actuales no pueden verlo?”, para enseguida responder: “Porque no le llegan ni al tobillo; es un espejo en el que no se pueden mirar”.
El coronel retirado expone que está trabajando en el estatuto de la agrupación, a la que define como “una asociación civil”, junto a varias personas –en Bariloche son alrededor de cuarenta, pero han recibido mensajes desde diversas partes del país adhiriendo a la propuesta.
“Vamos a trabajar pacíficamente para hablar de la obra y de la vida de Julio Argentino Roca”, indica, y cuenta que están reuniendo diversos elementos de quien en dos ocasiones fue mandatario de la Argentina.
Aunque vuelve a asegurar que el espíritu que los guía trasciende el hecho de perseverar en que la figura ecuestre permanezca en la plaza emblema de Bariloche, cuenta que días atrás participó de una reunión con representantes de la Subsecretaría de Cultura municipal, donde se conversó sobre la intención, a partir de un proyecto del intendente Gustavo Gennuso, de mover el monumento.
Así, revela que días antes de ese encuentro, conversó con el reconocido orfebre Juan Carlos Pallarols, con quien lo une una vieja amistad. Le consultó, entonces, qué le parecía la idea que había trascendido, acerca de, en principio, retirar la estatua para refaccionarla. “Él, que conoce el monumento, porque viene seguido a Bariloche, dijo que correrlo es una locura”, sostiene Duarte.
De esa forma, en medio del encuentro con representantes municipales, el coronel retirado pidió permiso y realizó una videollamada con Pallarols, quien, según indica Duarte, reiteró, ahora ante los funcionarios presentes, que mover la figura “sería una barbaridad, porque se arruinaría”. El orfebre, además, se ofreció a venir, o bien mandar un equipo de gente de confianza, para realizar una restauración sin trasladar el monumento.
Para el militar, “Roca unió el país, lo pacificó”, y dice que su intención no es acentuar discrepancias, sino, por el contrario, abrir una etapa de diálogo.
“Sacando estatuas y cambiándolas de lugar no vamos a lograr nada, es más, se profundizarán las diferencias”, concluye Duarte.