ROCA Y LOS PAÑUELOS
Para Roxana Ferreyra, llama la atención que el intendente quiera hacer modificaciones en este momento
Sensaciones encontradas parecen envolver a la concejala Roxana Ferreyra en lo que hace al proyecto del intendente Gustavo Gennuso respecto a modificaciones en el Centro Cívico, que incluirían cambiar de sitio la figura ecuestre de Julio Argentino Roca y sacar las pintadas de los pañuelos blancos para que pasen a incluirse en un mural que referiría a los derechos humanos.
Lo de las “sensaciones encontradas” viene a cuenta de que la edil, por un lado, tiene en claro que son cuestiones que dividen aguas y sobre las que habría que conversar, pero también siente que, detrás de esto, hay algo parecido al oportunismo. “Llama un poco la atención que a pocos meses de que termine su gestión, y en pleno año electoral, el intendente impulse una política antigrieta, como él la identificó, apuntando a temas muy polémicos dentro de la sociedad de Bariloche, como son los referidos al monumento a Roca y la pintada de los pañuelos”, sostuvo Ferreyra.
Igualmente, indicó: “Por otro lado, están los hechos. Existe una parte de la sociedad que no se identifica con Julio Argentino Roca”. Así, recordó que el emplazamiento de un monumento en medio de lo que se había proyectado como una plaza seca no fue idea de quien diseñó el Centro Cívico, Ernesto de Estrada.
“Roca representa una época y un modelo de país con el que no nos vemos identificados”, señaló Ferreyra, quien, en tal sentido, apreció: “En la actualidad entendemos la interculturalidad de nuestro pueblo, y la respetamos, algo con lo que Roca nada tiene que ver”.
De todas maneras, la concejala expresó: “Dejando a un lado el contenido político, histórico o ideológico, la estatua es un monumento, una obra de arte, si quiere llamársele así, y, más allá de lo que diga el intendente, la potestad de intervenir el Centro Cívico la tiene la Comisión Nacional de Monumentos”.
En ese punto, manifestó: “No estoy en desacuerdo con el traslado del monumento a Roca a otro sector, pero hay que ver si la Comisión da o no el visto bueno”.
En cuanto a lo que implican los pañuelos, la posibilidad de hacer algún cambio al respecto le resulta complicado, ya que sus sentimientos sobre el tema son fuertes: “En una parte de la comunidad, vemos a los pañuelos como un emblema de lucha, de Memoria, Verdad y Justicia; encontrarse los 24 de Marzo y pintar cada uno de los pañuelos con el nombre de un desaparecido es una liturgia para recordar que 'Nunca más' podemos permitir una dictadura como la última que hubo en la Argentina, de 1976 a 1983”, dijo.
“A cuarenta años de democracia, es bueno mirar los pañuelos y reflexionar”, añadió, aunque aclaró: “Pero entendemos que hay una parte de la sociedad que no coincide, discrepa, no le gusta”. En tal sentido, rememoró: “Hace unos años se trabajó en un proyecto llamado Paseo de la Memoria, pero cuando asumió la gestión de Gustavo Gennuso no se avanzó sobre la idea”.
“Si el intendente está interesado en crear ese Paseo de la Memoria, se lo podemos alcanzar, porque es algo en lo que, en la Defensoría del Pueblo, se trabajó durante muchos años, y sería bueno que se retome”, concluyó.