ASTRÓLOGO Y TAROTISTA
Alan David: “Hay una parte mística que no tiene explicación”
La creencia o la incredulidad en las predicciones de las cartas de Tarot fueron analizadas por el astrólogo y tarotista evolutivo Alan David, al decir: “Hay una estructura, pero hay una parte mística que no tiene explicación, que tiene que ver con la elección de las cartas cuando uno corta”.
Explicó el especialista que “el Tarot está dividido en dos partes: arcanos mayores y arcanos menores. El primero tiene unas cartas que van a simbolizar el tipo de nuestro inconsciente en cuanto a la experiencia que vivimos y en algún momento de la vida vamos a experimentar esas vivencias. Una vivencia que tiene que ver con nuestra masculinidad, con el desarrollo de nuestra parte femenina, el desarrollo de una toma de decisiones, el encuentro con nuestra propia sombra, el momento de muerte y renacimiento, que en el simbolismo de nuestra muerte en los dibujos que tienen las cartas nos va a estar representado algo”.
A través del programa “Chocolate por la noticia” que se emite por El Cordillerano Radio (93.7), indicó: “Los arcanos menores están divididos en 4 palos, que es lo que generalmente en el truco denominamos el palo, que tiene basto, oro, espadas y copas, simbolizados en 4 elementos, fuego, tierra, aire y agua, el campo mental, el campo emocional y el campo de lo creativo y de nuestra vitalidad” y agregó: “A esta estructura le damos una correlación informática donde observamos de qué manera una persona está transitando dicha experiencia. Cuando sacamos las cartas nosotros le preguntamos al consultante si tiene alguna consulta en particular”.
Asimismo explicó que dentro de las preguntas surgen por ejemplo “por qué tengo malas experiencias vinculares, por qué siempre que quiero comenzar un emprendimiento lo echo todo a perder. Nosotros hacemos una interpretación acorde al corte que la persona hace, ahí le doy parte a la persona para que elija la carta, porque si yo saco la carta usualmente la resistencia de la persona es: elegiste vos la carta, la interpretás como vos querés, ahora lo interesante es que dentro de 72 cartas, con el corte, la persona elige a partir del corte, uno va a desarrollar algo que va a empezar a lograr una resonancia sobre qué le está pasando”.
Prosiguió con sus conceptos al manifestar que de esa manera “empieza a existir un ruido, pero yo no conozco a la persona, no sé nada de su vida, entonces a través de un simbolismo de cartas se está representando un inconsciente de quien interpreta, puede brindar una información que comienza a aclarar una situación. Eso no significa que el tarotista te la resuelva. La gente piensa que el tarotista va a resolver las cosas y eso no es asi”.
Para David, “lo interesante de las cartas es que nos van a ampliar, nos van a aclarar, nos van a orientar sobre una situación que ya estamos viviendo, para ser más conscientes de esa situación que nos está proyectando o atrayendo sobre una situación donde puedo ir buscando alguna otra manera. Muchas veces sucede que las personas piensan que el tarotista va a ir a decirle determinantemente que esto va a pasar y muchas veces eso sucede y eso hace que la persona termine aceptando lo que dice esa otra persona, pero eso es un problema porque esa otra persona es simplemente un humano, igual que el tarotista”.
Contó el astrólogo que “estas situaciones pasan también cuando uno va al psicólogo o va al médico, espera que el otro le resuelva los asuntos. Esperamos que alguien venga a resolver algo que no podemos resolver nosotros, sea Dios o quien sea.
Hay gente que viene con apertura porque quiere averiguar algo, que espera que el tarotista le aclare algo que no está percibiendo y hay gente que viene con cierta resistencia porque normalmente somos medios desconfiados en la vida, es normal que desconfiemos del otro. Nadie viene por obligación, porque para qué venís si no crees. El tema es que muchas veces tenemos resistencia a observar algo que nos molesta”.
Por último, Alan David refirió: “Yo también observo posturas, tengo un mix de observaciones, miro mucho el lenguaje, la postura corporal, cómo se sienta, si me está mirando, si está cruzado de brazos, si la gente está hablando, si se abre o no, alli vas entendiendo que puede existir un tema delicado, si hay algo que no quiere ver o asumir, el contexto te lo da entonces el tarotista que tiene que tener un poco de tacto porque no le va a decir algo que termine hiriendo a la persona. El consultante asume que va a averiguar algo que asume que no es tan divertido, pero que a la larga le va a hacer bien, en ese sentido hay que tener mucho tacto porque las personas están pasando momentos sensibles y eso nos va a poner en la posibilidad de empatizar con el otro”.