JUNTOS SOMOS RÍO NEGRO EN BARILOCHE
De los nervios a la explosión de la liturgia política
Un clima raro se vivió en el local partidario de Juntos Somos Río Negro ubicado en Pasaje Gutiérrez 935 durante la tarde del domingo.
Lo de “raro” viene a cuenta de que las sensaciones se entremezclaban.
Por un lado, resultaba claro que, a cada minuto que pasaba, se marcaba una distancia importante a favor de Alberto Weretilneck en el camino de regreso a la gobernación.
Pero quizá porque se esperaba una diferencia aún más abultada, o tal vez por los simples nervios del momento –no hay que despreciar esa posibilidad, quizás trivial, pero no por eso menos factible–, las caras ofrecían cierta intranquilidad.

Es decir, pese a que todos sentían que corrían con el caballo ganador, no reinaba una alegría exultante.
Es cierto que, a nivel local, el porcentaje del partido "Verde" se notaba menor al del total de la provincia –unos cinco puntos por debajo–, pero, asimismo, el "Amarillo" de Cambia Río Negro también delineaba en Bariloche unos números menos que en el resto del territorio electoral.

Además, se apreciaban los vaivenes anímicos vinculados con lo que sucedería entre los candidatos a legisladores por el Circuito Andino, donde quienes encabezaban ese sector de la lista, Carlos Valeri y Marcela González Abdala, cada uno a su manera, mostraba la inquietud del caso.
En ese sentido, vale decir que Valeri se situó desde temprano en "La Casita", como llaman los militantes barilochenses de Juntos Somos Ríos Negro a aquel espacio partidario.

Abdala, en tanto, llegó un poco después, junto al intendente Gustavo Gennuso.
Otra candidata, en este caso por “representación poblacional”, que se encontraba en el lugar era la legisladora Julia Fernández.

Entre los “tempraneros” destacaban los también legisladores Claudia Contreras y Juan Pablo Muena.
Asimismo, se vio al diputado nacional Agustín Domingo y al secretario de Desarrollo Humano Integral de Bariloche, Juan Pablo Ferrari, como también al exjefe de Gabinete, Marcos Barberis.

Entre los citados, el lector podrá descubrir varios nombres de quienes tienen pretensiones de suceder a Gennuso como intendente, pero, en ese punto, hay que aclarar que, para definir la cuestión, todos esperan el pronunciamiento de la jugadora estrella, que no fue a la Casita de Pasaje Gutiérrez, como todos aguardaban, sino que se arrimó directamente al bunker de Elflein y Rolando cerca de las 22.
La referencia, claro, es para la actual gobernadora, Arabela Carreras, que se presentó en ese espacio en el que festejaban los seguidores más fieles del partido y donde poco antes habían aterrizado aquellos que durante la tarde permanecieron en La Casita.

Fue Arabela quien selló verbalmente el resultado anunciando que Weretilneck era el nuevo gobernador electo.
En cuanto a si irá o no por la Intendencia de Bariloche, no dijo nada, aunque es probable que, en los próximos días, exponga públicamente cuál es su intención en vista al futuro.

Por lo pronto, en la noche dominguera de Bariloche, en el bunker partidario, donde permaneció menos de una hora, Arabela se mostró sonriente, y casi casi como aspirante electoral, tomándose fotos con todos aquellos que se lo solicitaron –incluso, ante el pedido de una niña, grabó un mensaje breve en video–, bailando y coreando la música que a todo volumen salía de los parlantes.
Ese clima festivo se observó también en alguien que pocas veces se permite en público salirse del gesto serio, Marcela Abdala, quien, en esta ocasión, hasta encabezó un trencito que surcó el local de Juntos Somos Río Negro.

Todos los dirigentes, en el bunker, resaltaron la importancia de la militancia.
En ese punto, por momentos, se reflejó que el camino trazado hace no tantos años por quien nuevamente fue escogido para ser gobernador posee similitudes con los partidos tradicionales. O sea, el modo de actuar de quienes asistieron para acompañar a los dirigentes de Juntos, como la actitud de los propios referentes partidarios, recordaban una liturgia política que, mayormente, suele asociarse con las agrupaciones clásicas de la Argentina.

No es algo nuevo. Ese tipo de ceremonias con sabor futbolero desde hace tiempo se aprecia en la cancha de esta formación rionegrina cuyo fundador, una vez más, se sentará en el sillón de la Gobernación.