SORPRESA TOTAL
Andrés Calamaro confesó a qué se convirtió en adicto con "los años"
En medio de una nota, Andrés Calamaro sorprendió respecto a la adicción que tiene desde hace un tiempo.
Andrés Calamaro sorprendió al dar a conocer a qué se volvió adicto con el correr de los años. Sin embargo, lejos de mostrarse preocupado al respecto, eligió bromear y tomárselo con risas en medio de una entrevista que le realizaron.
De manera sorpresiva, Andrés Calamaro contó que con los años se volvió adicto al sexo. Al hablar de esto prefirió tomárselo con risas y contó cómo es que hace para controlarlo: “Soy adicto al sexo. Afortunadamente, lo puedo calmar en mi casa con mi novia”.
Es que desde hace un tiempo que el cantante se puso en pareja con Natalí Franco, una joven cordobesa que supo desempeñarse como modelo hace algunos años, pero que actualmente está trabajando en el rubro inmobiliario. Además, la conoció con una familia formada, ya que pese a estar soltera tiene 3 hijos.
Por su parte, Andrés Calamaro habló con naturalidad respecto a su adicción y le dio importancia al hecho de haber eliminado todas, excepto esta: “Evidentemente, me quité las adicciones, tampoco fumo tabaco ni tomo cerveza”.
“A mi edad, decir esto (que es adicto al sexo) es una maravilla, es nuestro instinto animal y cultural también”, mencionó en A la Tarde mostrándose sumamente orgulloso de esta adicción que lo acompaña hoy en día y por la cual su pareja debe ayudarlo al respecto.
Ante la revelación del músico, que dejó algo sorprendido al notero, este no temió a la hora de consultar sobre si esta adicción le ha traído problemas en relaciones anteriores: “¿Eso (la adicción al sexo) te traía problemas, por ejemplo, cuando estabas con Julieta Cardinali?”.
En un tono más serio, debido al tema que tocó el cronista, Andrés Calamaro respondió sobre su relación pasada con la actriz: “No estaba hablando tan en serio… Pero problemas de ese tipo también tuve; es un piropo el que me estoy tirando”.
De esta manera, el músico trató de tomarse entre risas y a la ligera el tema de su adicción. Es que tanto él como Natalí Franco, su novia, no lo ven como algo sumamente grave. Es por eso que se permite reírse sobre el asunto y tomárselo con la liviandad que lo hace.