MATEO MOLINA: ENTRE ESQUEL Y BARILOCHE
Guitarrista y luthier, un artesano de la música
Mateo Molina nació y vive en Esquel, pero su madre, Verónica, desde hace varios años reside en Bariloche, por lo que suele vérselo por la ciudad.
El joven, que anda por los diecinueve años, vivió una etapa de su adolescencia en la localidad.
Justamente, cuando surcó segundo año de secundario en el barilochense CEM N° 2, sintió cierto despertar artístico que marcaría los tiempos venideros.
Si bien, para aquel entonces, ya sabía tocar la guitarra, fue en esa época cuando se atrevió a mostrar a otras personas lo que antes hacía a solas.
Es decir, ya no tocaba el instrumento como un capricho solitario, sino que comenzó a hacer música delante de otros.
Tras pasar por diversas bandas, la actualidad lo encuentra en el primer proyecto que considera realmente como propio: La tettera de Russell.
El nombre de la agrupación remite a Bertrand Russell, un filósofo, matemático, lógico y escritor británico que, en 1950, recibió el Premio Nobel de Literatura “en reconocimiento de sus variados y significativos escritos en los que defiende ideales humanitarios y la libertad de pensamiento”.
Russell escribió: “Si yo sugiriera que entre la Tierra y Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie podría refutar mi aseveración, siempre que me cuidara de añadir que la tetera es tan pequeña que no puede ser vista ni por los telescopios más potentes. Pero si yo dijera que, puesto que mi aseveración no puede ser refutada, dudar de ella es de una presuntuosidad intolerable por parte de la razón humana, se pensaría con toda razón que estoy diciendo tonterías. Sin embargo, si la existencia de tal tetera se afirmara en libros antiguos, si se enseñara cada domingo como verdad sagrada, si se instalara en la mente de los niños en la escuela, la vacilación para creer en su existencia sería un signo de excentricidad, y quien dudara merecería la atención de un psiquiatra en un tiempo ilustrado, o la del inquisidor en tiempos anteriores”.
De esa manera, iba contra quienes desacreditaban a los que descreían de Dios.
Pero Mateo reconoce que el nombre de la banda no responde a búsquedas filosóficas o religiosas propias, sino que, en realidad, a una semana de su primer recital en público, el grupo aún no tenía nombre y, por eso que algunos llaman casualidad, sus integrantes dieron con esa frase.
La agrupación, con un estilo que podría definirse cercano a la psicodelia de Jimi Hendrix, es un power trío donde el guitarrista también se encarga de la voz principal.
Si bien los covers son de la partida, afloran temas propios que, hasta el momento, han nacido en inglés.

Desde 2019, surgió en Mateo una inquietud que, si bien también va por el lado de la música, apunta a la matriz del asunto. Porque, además de su gusto por el do re mi fa sol la si, el muchacho trabaja la madera, algo que aprendió de su padre, Ricardo. De esa manera, en la conjunción de ambas cosas, germinó un camino en la luthería.
“Me enfoco en la madera de instrumentos eléctricos, es decir en ‘el mueble’ de guitarras y bajos”, explica.
Igualmente, también suele llevar adelante cuestiones vinculadas a la electrónica del equipo.
El músico –cuyo Instagram es sswritten_by_molinass–dice que le agrada realizar el trabajo, moldeando el instrumento hasta su finalización, y luego, con todo listo, ver qué hacer con él. A veces se lo queda, en ocasiones lo pone a la venta, o, también, hay gente que conoce lo que hace y directamente se acerca para comprar alguna guitarra o un bajo.
Raramente lo hizo por encargo, pero, cuando pasó, quienes solicitaron la labor quedaron tan conformes que las recomendaciones abundaron.
Curiosamente, en él, la pandemia repercutió de manera favorable, en el sentido de que, durante aquel tiempo donde primaba el encierro, pudo dedicarse de lleno en profundizar esa nueva veta que descubrió casi sin querer, sólo al combinar sus saberes y pasiones.
Más allá de lo que tiene que ver con la música, Mateo, con su padre, se dedica a trabajar con el sistema de construcción en seco Wood Frame, que es una forma particular de hacer viviendas.
Se trata de una técnica en la que se utilizan perfiles y placas estructurales de madera para crear casas o cabañas.
Curiosamente, Ricardo, su papá, es bastante responsable de que el muchacho haya perfilado para el lado musical, porque así como, desde joven, lo acercó a las herramientas con las que se trabaja en la nobleza de la madera, también fue quien, cuando Mateo era chico, le sugería qué discos debería escuchar.
Así, por ejemplo, conoció la música de Eric Clapton y B. B. King, lo que hoy se traduce en su amor por el blues.
Asimismo, es posible intuir que su mamá, amante de la fotografía, también tiene que ver con su lado artístico.
Pero, más allá de esas suposiciones acerca del origen de su amor por la música, la actualidad lo encuentra forjando su futuro, con presentaciones de La tettera de Russell en diferentes espacios de Esquel y Trevelin, sin descartar hacer un show en Bariloche, mientras moldea alguna madera que pronto será guitarra.