ESTELA HUENCHUPAN ESTÁ CONVENCIDA DE QUE SU HIJA NO SE SUICIDÓ
La mamá de Brenda: “Aunque no lo nombremos, sospechamos de alguien”
“No tenemos respuestas claras sobre la muerte de mi hija”, manifestó Estela Huenchupan, en referencia a Brenda Díaz, quien fue hallada sin vida el 30 de diciembre, en lo que en un primer momento se expuso como un suicidio, pero, ante la posición de la familia, negando que se hubiera tratado de una acción autoinfligida, el caso tomó estado público e incluso derivó en tres marchas en pedido de justicia (la última de ellas, ayer, martes 28 de febrero) desde la Escuela de Arte La Llave al Centro Cívico.
Así, la madre de Brenda, tras afirmar –con seguridad– que “ella no se suicidó”, explicó: “Están demorando mucho en entregar los detalles de la última autopsia y lo que se encontró en los celulares”.
De esa forma, indicando que el reclamo apunta a que la fiscalía actúe con mayor celeridad, contó que los teléfonos móviles sobre los que se pidieron peritajes son cuatro, el que pertenecía a la joven fallecida y tres más.
En cuanto a la referencia al examen del cadáver, cabe recordar que, ante la insistencia de los familiares –que habían apreciado marcas en el cuerpo–, se procedió a una segunda autopsia, pero, según advirtió el hermano de Brenda, Facundo Blanco, aunque les confirmaron que se trató de una muerte por asfixia, aún no pudieron tener datos sobre lo que ellos consideran que son golpes.

La mamá de la fallecida recalcó también que desean que se revisen “las cámaras de seguridad que hay en el barrio (su casa, donde fue encontrada muerta su hija, se ubica en el barrio Malvinas), porque podrían dar una pista sobre quién pudo haber pasado por el lugar”.
Igualmente, la mujer resaltó: “Aunque no lo nombremos, sospechamos de alguien”.

Debe recordarse que, según trascendió, un hombre allegado a la familia permaneció junto a Brenda la noche anterior a que su novio hallara el cuerpo. Esa persona habría dicho que la encontró en el piso y la colocó sobre un colchón (incluso, en un mensaje enviado a la hermana de la fallecida, quedaría reflejado que señaló haber visto una breve reacción en ella que le hizo suponer que estaba viva).

“No había nada que llevara a pensar que se quisiera suicidar”, reiteró, a modo de conclusión, la madre de Brenda.