LOS FAMILIARES INSISTEN EN QUE FUE UN FEMICIDIO
Muerte de Brenda Díaz: reclamos en pedido de justicia y una nueva marcha
30 de diciembre de 2022.
Una mujer de treinta años aparece muerta por asfixia.
Al inicio, se sostiene que fue un suicidio.
La familia no está de acuerdo con la posición del primer fiscal que interviene y lucha para que el caso se investigue.
Así, se hace una segunda autopsia.
Pero, más allá de todo, todavía no hay nada en claro, y los familiares insisten en que se trató de un femicidio.
Si bien se sabe que el deceso fue por asfixia, no está probada la autodeterminación, y la gente cercana a Brenda no admite esa posibilidad.
La chica tenía una pareja, que fue quien comunicó que la halló muerta.
Aunque la madre de Brenda sabía de la relación, el hermano, Facundo Blanco, que conocía al muchacho, se enteró del vínculo el día en que hallaron el cuerpo sin vida de la joven.

Igualmente, los familiares –hasta el momento– no señalan a una persona en particular como culpable, aunque no tienen dudas de que fue un femicidio.
Afirman que nada en el estado de ánimo de Brenda hacía pensar en que tuviera la intención de infringirse daño alguno, y añaden que el cadáver presenta marcas diversas que apuntarían a golpes.
Ese podría ser un resumen de lo que ha sucedido a partir de su muerte.

Como forma de mostrar su sentir, sus allegados organizaron una marcha por las calles de la ciudad el 4 de enero, y otra el 31 de ese mismo mes.
Para hoy, martes 28 de febrero, anunciaron una nueva caminata a las 18, desde la Escuela Municipal de Arte La Llave, en Onelli y Sobral, hasta el Centro Cívico.

Más allá de eso, la semana pasada, en el marco de los recitales que se hicieron por carnaval, se pudo ver otro reclamo de justicia por Brenda, durante la actuación de la murga La Retobada, cuando pusieron una imagen con el rostro de ella en la pantalla gigante ubicada sobre el escenario y desplegaron una pancarta.
Lo que motivó esa acción en el Centro Cívico fue que uno de los integrantes de la agrupación era amigo de la joven fallecida, quien, cabe recordar, tenía una hija de siete años.
Justamente, una de las imágenes más desgarradoras de las marchas anteriores fue la de la niña con una pancarta que rezaba: “Justicia por mi mamá”.
