PUEBLOS ORIGINARIOS
La intención del Parlamento Mapuche: primero, el territorio de Mascardi; luego, una mesa de diálogo integral
Ante el reclamo de la denominada Lafken Winkul Mapu sobre el terreno de Villa Mascardi, del que esa comunidad fue desalojada en octubre de 2022, el werken de la Coordinadora del Pueblo Mapuche-Tehuelche de Río Negro, Orlando Carriqueo, quien forma parte de la mesa de diálogo que tuvo su primer encuentro la semana pasada, sostuvo: “No estamos pidiendo que nos devuelvan la Patagonia, sino apenas pequeños pedazos de tierra, los cuales, en muchos casos, no alcanzan ni para sobrevivir, ni a una unidad productiva familiar”.
“En este caso particular, estamos hablando de un lote de pocas hectáreas”, indicó, para luego sostener: “Si no tenemos la capacidad de ver la devolución como un acto de justicia frente a una historia que no se puede ocultar, fallamos como sociedad”.
Así, consideró: “Esta situación debe finalizar con la restitución del territorio a la comunidad, y esto tiene que continuar, porque el problema mapuche no se limita a Mascardi. Existen un montón de conflictos”.
En tal sentido, manifestó que “es una obligación del Estado que se trabaje en una mesa de diálogo”. La mención va más allá de los encuentros pautados en relación a la Lafken Winkul Mapu (la semana pasada fue el primero, en Buenos Aires, y antes de fin de mes habrá otro, en Bariloche). Para Carriqueo debe haber un tratamiento amplio de las problemáticas indígenas. En ese punto, contó que la intención inicial de la Coordinadora del Parlamento Mapuche, en realidad, correspondía a un temario distinto, más grande, con la inclusión de otros actores, pero, dado que en una reunión de referentes de pueblos originarios se puntualizó que había que acordar un espacio de diálogo por el tema de Mascardi en particular, debido a la urgencia que veían en la cuestión, se respaldó la decisión. “Es un acuerdo político que respetamos y, por eso, acompañamos el proceso”, sostuvo el werken.
Pero, para el referente, tras esta mesa de diálogo, debería continuarse con otra que abarcara muchos más temas que hacen a lo referido a los inconvenientes de los pueblos originarios.
En ese punto, insistió con que se trata de “un tema político, no judicial”.