CASO DEL POLICÍA QUE MURIÓ TRAS SER AGREDIDO AFUERA DE UN PUB
Los motivos de una marcha
Llamó la atención, hace diez días, la determinación de allegados al policía fallecido tras una agresión a la salida de un pub, Leo Román Álvarez, de marchar por las calles de la ciudad a pesar de que la última decisión judicial había apuntado a un deseo de la familia: que el hasta ahora único imputado, Darío Leandro Aravales, no pasara a prisión preventiva domiciliaria, sino que, durante el tiempo de investigación, aguarde la próxima audiencia tras las rejas.
Porque, finalmente, el juez dispuso que el acusado, después de haber permanecido un tiempo en la sede barilochense de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), fuese trasladado a una unidad penitenciaria de Senillosa, provincia de Neuquén.
Cabe recordar que, previamente, desde la familia de Álvarez se protestó en relación a que el motivo de que no hubiese sido llevado a una dependencia provincial (rionegrina) radicara en que se pensara que Aravales pudiera sufrir represalias por parte de los compañeros de Leo, cosa que, afirmaban, no hubiera sucedido.
Pero, más allá de eso, luego de un período de permanencia en la PSA, el imputado no fue puesto en prisión domiciliaria, como los familiares de Leo temían, sino que se lo trasladó a Senillosa.
Justamente, Evelyn, hermana de Leo Román Álvarez, días antes de que se decidiera el traslado de Aravales a aquella localidad, había indicado: “Que pague como corresponda. Si tiene que salir de Bariloche y cumplir en otro lugar, que lo haga, pero que no le den la posibilidad de la prisión domiciliaria”.
Sin embargo, igualmente, los familiares de Álvarez llamaron a marchar el viernes 6 de enero por las calles barilochenses culminando con una concentración en el Centro Cívico.
Tras aquella manifestación, Evelyn, al ser consultada acerca de si temían que se cambiara de decisión y el detenido atravesara la prisión preventiva en su domicilio, fue contundente: “Sí, y eso nos da mucha bronca”.
En cuanto a lo que los llevó a movilizarse, explicó: “La marcha fue por muchos motivos. Pedimos que realmente cumpla con los años que le correspondan en el momento del juicio. Además, queremos que se sepa que no nos vamos a quedar de brazos cruzados, más allá de que todavía no podemos realizar el duelo como corresponde porque debemos estar pendientes de lo que puede llegar a pasar con este agresor”.
“Que pague y sufra como lo hizo sufrir a mi hermano”, sostuvo la mujer, quien añadió: “Tenemos una justicia donde el que mata termina teniendo muchos beneficios, cumpliendo menos años de los que corresponden, a veces por buena conducta, y eso da mucha bronca”.