2022-11-06

CELEBRACIÓN E INCERTIDUMBRE

Del Día de los Parques Nacionales a un rewe con el que no se sabe qué sucederá

Hace ciento diecinueve años Francisco Pascasio Moreno cedió a la Nación unas siete mil quinientas hectáreas ubicadas en cercanías de laguna Frías y Puerto Blest, al Oeste del lago Nahuel Huapi, para que, tal como escribió en la carta de donación fechada el 6 de noviembre de 1903 –jornada en que se celebra el Día de los Parques Nacionales–, fueran “consagradas como parque público natural”.

Al año siguiente, el 11 de febrero, la donación fue aceptada.

Ese sector se convirtió en el núcleo de las áreas protegidas nacionales, en lo que se conoció como Parque Nacional del Sud.

En 1934, el Congreso de la Nación sancionó la creación del Parque Nacional Nahuel Huapi, incorporándole un territorio mayor.

Difícilmente, en aquella época, quienes apuntaron a la protección de áreas seleccionadas del territorio argentino hubieran pensado que muchos años después se estaría discutiendo qué hacer con un rewe (especie de sitio sagrado mapuche) en un espacio que entra dentro de esa órbita.

El 4 de octubre de este año se realizó un operativo de desalojo contra la denominada lof Lafken Winkul Mapu, que se había asentado en Villa Mascardi, donde, más allá de reclamar tierras que pertenecen a privados, desde 2017 se apostó en un área estatal, todo dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi.

La Administración de Parques Nacionales, dependiente del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, fue duramente criticada por varios sectores que consideraban que mantenía una posición “blanda” en la temática.

Ahora, tras el desalojo, se ha planteado un nuevo inconveniente: ¿qué hacer con el rewe?

Cuando se hizo el operativo, los efectivos federales se toparon con esta especie de altar mapuche de aquella mujer a la que señalan como machi (algo así como una sanadora), Betiana Colhuan.

La jueza Silvina Domínguez ordenó mantener ese espacio.

Desde la junta vecinal de Villa Mascardi calificaron la decisión de la magistrada como “inesperada”.

“Les reconoce, a ellos (los miembros de la Lafken Winkul Mapu) y a todos sus cómplices que los apoyan rechazando el Estado de derecho, derechos como comunidad indígena que no han podido ser acreditados”, sostuvieron.

Además, cabe recordar que la lof Wiritray, ubicada en la cabecera norte del lago Mascardi –que históricamente ha estado en el lugar y es reconocida unánimemente como pueblo originario–, desconoció ese lugar de culto, ya que, a través de un comunicado, sus integrantes manifestaron: “El único rewe como tal, entiéndase 'sitio sagrado', en toda la zona, está en el corazón del territorio de nuestra comunidad, y ya fue debidamente relevado en su momento, por el reconocimiento jurídico catastral de la Ley 26.160”.

En las antípodas de ese pensamiento, el werken (vocero) de la Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche-Tehuelche de Río Negro, Orlando Carriqueo, afirmó: “En Villa Mascardi hay un espacio ceremonial sagrado que tiene que devolverse”.

El referente indígena fue más allá y sostuvo: “Cuando se ataca la espiritualidad de un pueblo se convierte en un delito de lesa humanidad”.

A la vez, hizo mención a la imposibilidad de trasladarlo: “El rewe es un espacio que ya está constituido en ese lugar, no es algo que se pueda llevar de un lado para el otro. Es parte del derecho internacional, por eso la gravedad de esto”, expresó.

En tal sentido, fue contundente al opinar: “El Estado nacional tiene que devolver esa parte del territorio”.

Y eso, precisamente, es a lo que temen los vecinos de Villa Mascardi, que, si bien festejaron que se haya implementado el desalojo, enseguida mostraron preocupación por la medida que adoptó la jueza respecto a esa figura.

Por ahora, a ciento diecinueve años de que el perito Moreno hiciera la donación de tierras que fue el germen de la creación de Parques Nacionales, nadie tiene muy en claro qué sucederá con el espacio donde se encuentra el rewe…

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