2022-11-02

Caso Agustina: a cuatro meses del femicidio la investigación sigue empantanada

Hace cuatro meses, en el atardecer de un frío sábado de julio, Agustina Fernández fue salvajemente golpeada en un departamento de Cipolletti. Los golpes fueron terribles y los médicos que la atendieron prepararon a sus padres para lo peor. El cuadro era irreversible y la adolescente falleció dos días más tarde. La investigación sigue sin avanzar: no aparece ninguna pista concreta para seguir.

Desde Santa Rosa, la mamá de la víctima, Silvana Cappelo, sigue con atención lo que pasa e intenta que el caso no quede en tinieblas. Esta mañana publicó un nuevo mensaje en el que muestra su estado de ánimo: “123 días desde que mataron a una familia entera. ¿Qué les pasa gente? # Justicia por Agustina”.

 

 

Y agregó: “Me voy a encargar que no duerman en la feria judicial”.

Lo último que se supo del caso es que una comisión integrada por el fiscal principal del caso, Martín Pezzetta, viajó a Santa Rosa para entrevistarse con amigas y amigos de Agustina. El objetivo era obtener más información de contexto que les permita ir armando un rompecabezas por demás complejo.

Agustina Fernández se había radicado en Cipolletti para estudiar Medicina. Vivía en un complejo de departamentos en el barrio “El sillón encantado”, sobre una de las colectoras de Circunvalación. Y esa tarde – noche de julio tenía previsto compartir la cena con un vecino, Pablo Parra, que fue quien la encontró convulsionando en su domilio. El hombre expresó que había salido a entregar una parrilla y a realizar unas compras; cuando volvió, se encontró con el cuerpo de la muchacha tirado en el piso, en un charco de sangre.

Luego se confeccionó el identikit de un adolescente que habría estado dando vueltas por el lugar momentos antes del hecho, y hasta habría comprado una cerveza en una despensa cercana. Pero el rastro se perdió allí mismo: nadie supo decir quién era esa persona.

La familia de Agustina se constituyó como querellante en la causa: contrató a dos abogados para que la representen y sumó a un perito reconocido en el ambiente, Eduardo Prueger. Tampoco así hubo avances y decidió dar un paso más: sumó a la vidente Verónica Contreras de los Santos, quien estuvo en Cipolletti y hasta hizo una visita al edificio donde asesinaron a la estudiante.

Contreras integró la Policía de Mendoza y el cuerpo de Gendarmería; en su perfil público de Facebook asegura haber realizado innumerables cursos sobre pericias forenses, seguridad y criminología. Pero su elevada exposición no surge de esas especialidades sino de “un don”, que ella explica como el de “sentir lo que pasó en un momento determinado”. Familiares de víctimas de Mendoza, Tierra del Fuego y Las Grutas la denunciaron por persecución, hostigamiento y desviación de la investigación. En el caso mendocino, fue juzgada y declarada inimputable por la justicia, debido a una “alteración morbosa” de su personalidad.

 

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