PIDEN VIGILANCIA EN PREDIO DE VILLA MASCARDI
Satisfacción por la restitución de propiedades, preocupación por lo que vendrá
Tras el desalojo de la denominada lof Lafken Winkul Mapu, efectuado el 4 de octubre, continúa la restitución de propiedades en Villa Mascardi.
La semana pasada había sido el turno de La Cristalina, perteneciente al presidente de la junta vecinal del paraje, Diego Frutos, y el martes se entregó Los Radales, de Luis Dates.
Más allá de que los vecinos festejan que se haya decidido actuar en la zona, muestran cierta preocupación por cómo continuará todo.
A los dos días del procedimiento de las fuerzas federales, desde la junta vecinal se había advertido: “El fin de este conflicto solo ocurrirá una vez que todos los usurpadores sean arrestados y debidamente enjuiciados”.
Eso, claramente, no sucedió, ya que se detuvo solo a las mujeres que estaban en el lugar.
La cuestión ha sido resaltada por otro de los damnificados, John Grehan, del predio La Escondida.
Ese sitio también fue restituido, el lunes por la tarde.
“La situación dista mucho de poder recuperar realmente el uso y goce de la propiedad, ya que están prófugos los delincuentes, posiblemente montaña arriba, por lo que pedí la custodia del lugar y que garanticen la seguridad de las personas”, expresó Grehan.
Respecto a su requerimiento, indicó que la jueza federal Silvina Domínguez derivó el pedido a la ministra de Seguridad de Río Negro, Betiana Minor.
De esa manera, si llegara a apostarse vigilancia correspondería a efectivos provinciales. Grehan consideró: “Seguramente, todos los federales desaparezcan de un momento a otro”.
Sobre la situación actual, añadió: “Se suma el riesgo de que alambre de por medio se acumulen los cómplices que defienden a los delincuentes, que son muy agresivos”.
Otro tema que preocupa a los pobladores es la medida de la jueza en relación a mantener el rewe (el “sitio sagrado”) de la Lafken Winkul Mapu.
Desde la junta vecinal calificaron la decisión de la magistrada como “inesperada”.
“Les reconoce, a ellos y a todos sus cómplices que los apoyan rechazando el Estado de derecho, derechos como comunidad indígena que no han podido ser acreditados”, sostuvieron.
Además, cabe recordar que, hace una semana, desde la lof Wiritray, ubicada en la cabecera norte del lago Mascardi –que históricamente ha estado en el lugar y es reconocida unánimemente como pueblo originario–, respecto a esa especie de sitio de culto de la Lafken Winkul Mapu, sostuvieron: “El único rewe como tal, entiéndase 'sitio sagrado', en todo la zona, está en el corazón del territorio de nuestra comunidad, y ya fue debidamente relevado en su momento, por el reconocimiento jurídico catastral de la ley 26.160”.
Por estos días, reinan sensaciones encontradas en Villa Mascardi.