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“Es difícil morirse en Lago Puelo": el desgarrador relato de un hijo al querer sepultar a su madre
Alejandro Rechene se sorprendió cuando fue a dejar los restos de su madre en el cementerio de Lago Puelo y lo encontró cerrado. Luego de insistir y comunicarse con algunas autoridades, logró acceder por un pasadizo para llegar al otro lado, donde estaba designada la parcela para el entierro.
“Nos encontramos con los portones cerrados con candado. Decidimos esperar y, como no apareció nadie, envié un mensaje al grupo de whatsapp de la Cámara de Comercio. El cementerio de Puelo, además de estar abandonado, tiene horario de atención de lunes a viernes de 8 a 14, como si fuera una oficina. Quizás haya alguna explicación lógica por parte del Municipio o de los empleados, pero lo cierto es que llegamos un jueves a las 10, donde teóricamente tendría que estar abierto”.
Los minutos pasaban y ningún movimiento daba señales de que la situación podía cambiar.
“Pedí una respuesta al intendente porque estábamos parados en la puerta esperando para sepultar a mi madre, pero nunca contestó. Tuvimos que entrar por un pasadizo peatonal, con un recoveco por donde no puede pasar una persona con dificultades para caminar, para poder llegar hasta la otra punta del cementerio”.
Esta situación involucró a una de las tías de 86 años, quien tuvo que enfrentar el dolor del momento en un lugar no apto para el traslado de personas.
En relación a la obra social Seros, tampoco consiguieron respuestas ni resolución de conflicto. “Es lamentable que al final de su vida los afiliados no tengan la tranquilidad de una cobertura y sus familiares tengan que afrontar gastos gigantescos. Un sepelio o cremación valen hoy $290.000”.
El deceso de María Sazanovich será recordado más allá de sus aportes en la región del sur. Fue la única dentista del sector noroeste de Chubut. Se trasladaba hasta El Hoyo y luego al internado de Epuyén, donde atendía a sus pacientes. Las complicaciones que involucraron su último viaje ponen en evidencia una realidad que su propio hijo pone en palabras:
“Es difícil morirse en Lago Puelo, es triste para los que quedan y es angustiante no tener respuestas, como tampoco la obtuve del gobernador Arcioni cuando le comenté lo de la obra social y solo me clavó el visto”.