En el Día Mundial de la Trombosis: conoce sobre esta enfermedad por la que 1 cada 4 personas mueren
La trombosis consiste en la formación de un coágulo (trombo) en una arteria o vena, que puede ralentizar o bloquear el flujo sanguíneo normal o incluso desprenderse y viajar a otro órgano, con riesgo de producir un taponamiento (embolia) y desencadenar un infarto, ACV o tromboembolismo venoso, todas urgencias médicas de gravedad.
Las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que 1 de cada 4 muertes en el mundo tiene causas asociadas a la trombosis.
Los ACV pueden producirse por obstrucciones vasculares (isquémicos) o ruptura de vasos (hemorrágicos). Aproximadamente el 85% se deben a isquemia cerebral (ACV Isquémico) por la interrupción del flujo arterial o venoso cerebral provocado por la formación de coágulos (trombosis) que se producen en las arterias intra o extracraneales del cerebro, o por la migración de coágulos desde el corazón (cardioembolismo), o por la migración de coágulos desde el sistema venoso profundo de piernas o brazos, denominadas embolias paradojales.
Actualmente el ACV es una de las principales causas de morbimortalidad combinada en el mundo entero, afectando a 15 millones de personas por año, a la vez que se sabe que es la primera causa de discapacidad en el adulto, la segunda causa de demencia y la estadística muestra que uno de cada cuatro adultos tendrá un ACV durante el transcurso de la vida.
Tipos de trombosis
Las trombosis normalmente se clasifican según el lugar del cuerpo en el que se producen. Están las trombosis venosas y las trombosis arteriales, dependiendo de si el coágulo se desarrolla en una vena o en una arteria. Ambas se originan mediante mecanismos fisiológicos similares influenciados por factores de riesgo adquiridos o heredados.
El tromboembolismo venoso (TEV) es una afección en la que los coágulos de sangre se forman con mayor frecuencia en las venas profundas de la pierna, conocida como trombosis venosa profunda (TVP), y pueden viajar en la circulación y alojarse en los pulmones, conocida como embolia pulmonar (EP).
Por su parte, el tromboembolismo arterial ocurre generalmente debido a la acumulación de depósitos de grasa o calcio (placa) en las paredes de las arterias. Cuando esa placa se desprende, puede generar un trombo que viaje por el torrente sanguíneo hasta detenerse y obstruir el normal flujo de la sangre. Si eso sucede en las arterias que suministran sangre al corazón, puede producir un infarto de miocardio y si ocurre en las arterias del cerebro, un ACV.
-¿Cuántas personas se estima que padecen trombosis al año?
“A nivel mundial se han realizado estudios que muestran que la incidencia aumenta con la edad, desde tasas de incidencia anual de 1 caso por 1000 personas/año en menores de 50 años, hasta 6-8 casos por 1000 personas/año en mayores de 80 años” comentó a Infobae Pablo Sepúlveda, hematólogo-oncólogo pediátrico y especialista en Hemostasia y Trombosis.
¿Cuáles son los síntomas y factores de riesgo?
Según Sepúlveda, los síntomas más frecuentes son:
- Dolor persistente de extremidad afectada, inflamación o aumento de volumen del pie, tobillo o pierna, enrojecimiento o cambio de color de la piel.
- En caso de afectación pulmonar se caracteriza por dolor de pecho y falta súbita del aire.
- Los factores de riesgo son diversos, entre los de alto riesgo se encuentran la hospitalización prolongada, cirugía (especialmente rodilla, cadera y cáncer) y trauma.
- En riesgo intermedio están el rango etario en mayores de 60 años, cáncer, uso de anticonceptivos orales, y antecedentes familiares de trombosis.
- Por último, los factores de riesgo bajo de desarrollo de la enfermedad son la obesidad, el embarazo, y el tabaquismo.
¿De qué manera puede prevenirse la trombosis?
Se puede prevenir si identificamos y evitamos los factores de riesgo. Entre las medidas preventivas se encuentran llevar un estilo de vida saludable y realizar actividad física frecuente. En ocasiones existen condiciones o patologías que requieren uso de tratamiento médico para prevenirlas con el uso de anticoagulantes, lo que se conoce como tromboprofilaxis.