EL PRESENTE DEL MINISTRO
Aníbal Fernández: mapuches solicitan la renuncia y Frederic se desquita
La carta que desde la Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche-Tehuelche de Río Negro y el Consejo de Desarrollo de Comunidades Indígenas (CoDeCI), a partir del desalojo en Villa Mascardi, enviaron el viernes al presidente de la Nación, Alberto Fernández, está causando cimbronazos internos en el gobierno.
Hay un detalle que no se difundió, y es que la “cúpula” indígena rionegrina no solo mandó la misiva al mandatario. También hubo una copia dirigida al jefe del Gabinete de Ministros, Juan Manzur.
La cuestión no es un detalle menor.
Fue una manera de poner presión.
Dentro del texto, entre otras exigencias, los dirigentes mapuches pidieron la cabeza de Aníbal Fernández.
El ministro de Seguridad nunca terminó de convencer a los referentes de los pueblos originarios.
La relación con él lejos ha estado de ser la que hubo con su antecesora en el cargo, Sabina Frederic.
La actual titular de los Cascos Blancos, que es doctora en Antropología Social, mostró mucha más “cercanía” hacia las comunidades en general, y especialmente buscó encaminar distintas mesas de diálogo en torno a la situación en Villa Mascardi.
Aquello, si bien era visto como una manera de afrontar la temática desde “la paz” por los representantes mapuches, jamás fue aceptado por los vecinos afectados, ya que consideraban que solo se trataba de una manera de extender la problemática en el tiempo.
A la vez, la figura de quien era secretario de Articulación Federal de la Seguridad, Gabriel Fuks, estaba muy mal tomada por aquellos que pedían el desalojo a gritos.
Lo calificaban directamente como un operador mandado a estirar el tema al infinito.
Al tratar de poner paños fríos en un conflicto que ardía, Fuks se diferenciaba de quien fue secretario de Seguridad cuando Patricia Bullrich era ministra, Eugenio Burzaco, de una línea dura contundente.
Hace poco, el werken de la Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche-Tehuelche de Río Negro, Orlando Carriqueo, directamente cargó contra el dirigente macrista cuando habló de “grupos de tarea de la derecha” que, según él, actuarían en la zona para sembrar discordia entre la sociedad en general y los pueblos originarios. “Hay que investigar qué rol está cumpliendo quien impulsó y comandó la represión en Cushamen y en la Lafken, Eugenio Burzaco, que está instalado y viviendo en Bariloche. Creo que hay que buscar por ahí…”, dijo el vocero indígena, aludiendo a los procedimientos que en 2017 se produjeron en la citada localidad de Chubut, cuando murió Santiago Maldonado, y en Villa Mascardi, donde falleció Rafael Nahuel.
Cuando se le consultó sobre el tema, Burzaco se excusó de hablar: “Para no desviar la atención del tema”, expresó, aunque sí opinó sobre lo que sucedía en Mascardi, en referencia al ataque a los gendarmes que estaban apostados en la propiedad Los Radales: “Yo ya me había referido tiempo atrás a que no queríamos vivir lo que les pasa a nuestros vecinos chilenos, pero, la verdad, es que empezamos a ver imágenes lamentablemente similares”, sostuvo.
Volviendo a quien fue ministra de Seguridad, Sabina Frederic, lo cierto es que, más allá de sus intentos por plantear una solución dialogada, hubo un quiebre que cambió, al menos en el discurso, el modo de enfrentar la situación.
En diciembre de 2020, Frederic y Fuks viajaron a Bariloche junto a la entonces ministra de Justicia y Derechos Humanos, Marcela Losardo.
En aquel momento, Frederic mencionó que habían existido canales de interlocución con la autodenominada lof Lafken Winkul Mapu, pero que luego, ante un cambio de interlocutor por parte de quienes se habían asentado en Mascardi, los vínculos se cortaron. A la vez, expuso que, debido a nuevos hechos de violencia, había quedado demostrado que no existía voluntad de diálogo.
Más allá de la problemática local, ya en ese entonces se vislumbraba una interna dentro del peronismo por el ministerio comandado por Frederic.
Comenzaron a surgir comentarios sobre la posibilidad de que fuera reemplazada por Aníbal Fernández.
Que le mencionaran el tema no era algo que le agradara a la entonces ministra.
Finalmente, Aníbal llegó a Seguridad en septiembre de 2021.
Al mes siguiente, se reunió con representantes de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y referentes mapuches, concretamente el presidente del CoDeCI, Nehuen Loncoman, y Carriqueo, quienes hace un par de días firmaron la carta que enviaron a Alberto Fernández y Juan Manzur pidiendo la renuncia de Aníbal.
Mientras tanto, Frederic, desde el instituto de políticas sobre delito, seguridad y violencias llamado "En foco", que presentó en mayo de este año junto a la exministra de Defensa, Nilda Garré, se pronunció sobre el operativo llevado a cabo recientemente en Villa Mascardi a través de un comunicado titulado “La violencia no resuelve el conflicto”, que finaliza diciendo: “Nuestro país debe garantizar y promover el derecho internacional y constitucional que asiste a las comunidades indígenas y, de ningún modo, puede promover estas formas de estigmatización y violencia”.
Hasta Luciana Salazar se prendió en la cuestión desde la "mesaza" de Mirtha Legrand, deslizando que Aníbal dejaría el ministerio: “Parece que va a haber cambio de Gabinete: se va a ir Aníbal Fernández y va a venir alguien del entorno de la señora (en referencia a Cristina Kirchner)”, lanzó la vedette devenida chimentera política.
Fernández pronto le respondió vía Twitter, “Mi abuela solía decir ‘maldición de burro, nunca alcanza’. Nunca lo entendí”, escribió en la red social, acompañando el texto con una imagen del programa en la que se ve, en el videograph, la frase de Salazar.
Más allá de la ironía del funcionario, no son momentos tranquilos para Aníbal Fernández.