Viruela del mono: cuáles son los cinco fármacos que se han propuesto para controlarla
Expertos de la Organización Panamericana de la Salud hicieron una revisión de los estudios sobre cinco intervenciones farmacológicas.
La humanidad enfrenta por primera vez una emergencia de salud pública por viruela del mono con casos confirmados en 103 países, pero el acceso a tratamientos específicos que hayan demostrado eficacia y seguridad es hoy muy limitado.
En este contexto, expertos de la Organización Panamericana de la Salud hicieron una revisión rápida sobre cuáles son los estudios científicos que han evaluado intervenciones para el tratamiento de la viruela. Ahora compartieron sus recomendaciones sobre qué se debe tener en cuenta a la hora de tratar a los pacientes.
De este modo, hasta hoy, se han propuesto cuatro fármacos antivirales y la llamada “inmunoglobulina vaccinia intravenosa” como potenciales intervenciones para el tratamiento de la viruela símica. Solo uno de los fármacos, llamado tecovirimat, tendría algún beneficio en casos graves, pero aún se lo está investigando.
“Hay que tener en cuenta que si una persona es diagnosticada con viruela símica y desarrolla un cuadro grave solo puede recibir una intervención específica en el marco de un ensayo clínico aleatorizado y controlado o como parte del marco de pautas de ética MEURI de la Organización Mundial de la Salud como una excepción, que debe ser monitoreada por un comité de ética de investigación”, explicó el médico Fernando Tortosa, consultor de OPS -que participó en la revisión - e integrante de la Comisión Nacional de Evaluación de Tecnologías de Salud (Conetec) en la Argentina.
En este sentido, uno de los fármacos antivirales que se ha postulado y que fue considerado dentro de la revisión de los expertos es el cidofovir. Había estudios in vitro y en animales que demostraban que el cidofovir inhibe una enzima de los Poxvirus, como el Monkeypox que causa la viruela. Se encontró que ese fármaco produce niveles altos de toxicidad en los riñones, que limitan su uso como opción terapéutica de primera línea.
Otro medicamento, llamado brincidofovir, es un “conjugado lipídico del cidofovir”. Se han realizado estudios de eficacia en el modelo de viruela en el conejo y en el ratón. El tratamiento temprano con el brincidofovir dio como resultado una mejora significativa en la supervivencia en relación con la administración del placebo. Sin embargo, no hay datos disponibles sobre su eficacia clínica en seres humanos.
Por otro lado, existe también el fármaco NIOCH-14, que es un medicamento análogo del tecovirimat. Pero como solo hay un pequeño número de pacientes tratados con NIOCH-14, aún no se sabe si ese fármaco puede ser eficaz para viruela símica. Tampoco hay información clínica disponible que permita considerar a la inmunoglobulina vaccinia intravenosa para tratar viruela del mono hoy (se usó para la viruela humana en el pasado).
Los expertos de OPS destacaron en la revisión al fármaco antiviral tecovirimat, aunque aclararon que aún sigue siendo experimental. Se trata de la única intervención que hasta el momento fue aprobada para el tratamiento de la viruela símica bajo acceso ampliado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos.
Cuando se lo administra en el organismo, el tecovirimat actúa en la proteína de membrana VP37 del virus vaccinia. Se ha propuesto que ese bloqueo de la propagación viral permite el desarrollo de una respuesta inmunitaria adaptativa para que el organismo elimine el virus.
“La evidencia disponible muestra que el tecovirimat podría asociarse con eventos adversos leves y, si bien no hubo eventos adversos graves en relación con el grupo de control, se necesita más evidencia en relación con la seguridad del fármaco. Son necesarios nuevos datos relacionados con otras opciones terapéuticas y desenlaces de importancia desde la perspectiva de los pacientes”, escribieron en la revisión rápida que se puede leer gratis aquí.
Hace tres semanas, la Universidad de Oxford, en el Reino Unido, anunció que lanzará un estudio para probar el antiviral tecovirimat contra la viruela del mono. Evaluará la eficacia y seguridad del medicamento en casos de personas que no han sido hospitalizadas.