EXPLICÓ LA BIÓLOGA CARLA POZZI
Existen más registros de avistajes de huillines
El huillín habita lagos, ríos, arroyos y lagunas del bosque andino patagónico y algunos ríos de la estepa. Utiliza costas angostas de arena o rocas y preparan sus descansaderos donde encuentra cavidades o sitios con raíces expuestas, ramas caídas y buena cantidad de vegetación. Carla Pozzi, bióloga del área de Biología de la Conservación del Parque Nacional Nahuel Huapi, indicó que “desde el 2008 estudio esa especie. Últimamente hay más registros de huillines, sobre todo lo ven mucho cuando se hace actividad de pesca, las personas que reman por ejemplo y en ese sentido hoy en día la tecnología está más afilada, entonces muchas personas lo filman con su celular y eso antes no pasaba. Es más común que antes fotografiarlos, pero no sabemos si hay más o si más personas los ven y los registran”.
La profesional relató que “otra cosa que sucedió es que se fue armando una red local de avistaje, se sabe que es una especie que está en peligro de extinción, entonces las personas que están en el agua están más atentas y lo que hacen es al ver un huillín avisan al Parque Nacional Nahuel Huapi y estamos armando un mapa de registro colectivo, con información que acerca la gente”.
A través del programa “Agenda” que se emite por El Cordillerano radio (93.7) que conducen Antonio Zidar y Daniela Lucero la entrevistada dijo que hay huillines en toda la cuenca de Limay y del lago Nahuel Huapi, que también implica el lago Espejo y otros, más al norte, en arroyos, en mallines y zonas inundables, en todos los espejos de agua dulce que nos rodean aparece esta especie”.
Asimismo consideró que “hay mucha historia huillinera, decimos, en la región, tienen que ver con los trabajos que hizo Claudio Chehebar que comenzaron en la década de los 80. Las personas que lo ven se quedan quietas observándolos y el huillín empieza a acercarse, hay relatos de pescadores que dicen que el huillín se acerca a jugar con la línea de pesca, pasa por abajo de la embarcación, los chusmea desde atrás de un sauce y eso no pasaba antes”.
Refirió que “se lo caracterizaba al huillín como una especie huidiza, pero eso no es cierto, estos últimos registros dan cuenta que tenemos otra oportunidad de vincularnos con esta especie, estando tranquilos, observándolos y quizás con una interacción, eso es muy importante para colaborar con el registro que estamos haciendo en el Parque Nacional Nahuel Huapi”.
Aconsejó Pozzi “no ir al Parque Nacional con perros, hay registro de huillines muertos por los perros. En Villa Tacul hay registros de huillines lastimados por perros, además hay potencialidades de contagios, los perros pueden trasmitir enfermedades a estos animalitos”.
Del otro lado de la cordillera hay un trabajo que “habla que un huillín tiene un territorio promedio de 12 kilómetros de costa, ubica descansaderos y arma como un sistema de descansaderos, allí va parando en diferentes épocas del año y cuando está ahí lo que hace es bostearlo. Son descansaderos activos, cuando tienen las glándulas desarrolladas marcan territorio con esos bosteos, tiene un olor individual que le indican a otros huillines que allí están ellos, en época de reproducción esto sirve como atractivo, atraen hembras a un lugar específico. Esto tiene un rol muy importante desde lo poblacional”.
Informó al respecto que “los bosteos están conformados por restos de la presa principal del huillín que son los crustáceos, cangrejos y langostinos de agua dulce, a veces restos de peces, porque también pescan. El bosteo del huillín es muy parecido a una barrita de cereal, porque está conformado con restos de alimentos distintos y con un color tirando a naranja, tiene que ver con los restos de crustáceos. Además de verlos se huele, es como si fuera un poco con olor a pescado, a algas, como si uno estuviera en el mar. Es un olor muy fuerte”.
Consultada sobre si los cangrejos y langostinos están en peligro de extinción y con ello desaparecería ese tipo de alimentación, aseguró la profesional que “no hay estudios recientes que hablen sobre eso, ni a nivel local, ni a nivel de la región, siguen apareciendo bosteos con crustáceos, los guías de pesca también los ven, entendemos que actualmente, por los menos con los estudios que se hicieron recientemente, creo que son del año 2012, por el momento no hay novedad y por eso estimo que esa población (cangrejos y langostinos) está en buen estado”.