De cara a las elecciones: Lula y Bolsonaro se cruzaron en un tenso debate presidencial
Los candidatos tuvieron su primer cara a cara con vistas a las elecciones del 2 de octubre. Ambos se acusaron mutuamente de mentir y tergiversar datos de sus gestiones.
Bolsonaro consideró al gobierno de su antecesor como el “más corrupto de la historia”. El actual mandatario fue criticado por sus comentarios misóginos y por la gestión de la pandemia.
Las próximas elecciones presidenciales de Brasil se consideran las más polarizadas en el país desde el regreso de la democracia en 1985.
Lula, de 76 años, quien gobernó Brasil entre 2003 y 2010, lidera la carrera electoral con 47% de la intención de voto contra 32% de Bolsonaro, según una encuesta del Instituto Datafolha publicada el 18 de agosto.
Transmitido por TV el domingo por la noche, miles de personas en todo el mundo pudieron ver lo que pasaba. Quienes participaron de esta instancia fueron: Ciro Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT); la senadora Simone Tebet, del Movimiento de la Democracia Brasileña (MDB) del ex presidente Michel Temer; la senadora Soraya Thronicke, de Unión Brasil, del exjuez Sergio Moro; y Felipe D'Avila, del libertario Partido Novo, ex bolsonarista. Lula y Bolsonaro fueron quienes iniciaron el debate.
El momento más picante del debate fue cuando intercambiaron ataques sobre una amplia gama de temas, incluida la economía, el cambio climático y el manejo de la pandemia de covid-19 por parte del gobierno.
Bolsonaro, quien fue criticado por su trato a las mujeres, defendió el apoyo de su gobierno a las leyes a favor de las mujeres y afirmó que "una gran parte de las mujeres en Brasil me aman" porque se opone a la legalización de las drogas. Sin embargo, cuando una periodista hizo una pregunta sobre la tasa de vacunación de Brasil, respondió con insultos.
"Creo que duermes pensando en mí, no esperaba otra cosa de ti, no puedes tomar partido en un debate como éste. Eres una vergüenza para el periodismo brasileño", lanzó el presidente, visiblemente irritado.
La periodista Vera Magalhães dijo más tarde que la actitud de Bolsonaro fue "absolutamente fuera de control, innecesaria y dañina para él mismo". Y agregó que al presidente "no le gusta que las mujeres lo cuestionen".
La senadora Simone Tebet, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño, una de las dos mujeres en la carrera y miembro de la comisión parlamentaria sobre covid-19 del país, acusó a Bolsonaro de retrasar las vacunas y difundir noticias falsas sobre el virus, afirmación que el presidente negó.
Bajo presión por ser el objeto de ataque de los distintos candidatos, Bolsonaro mentó el tema de la corrupción: "¿Por qué me atacan? ¿Por qué he acabado con la hermandad de la corrupción?".
La corrupción fue, de hecho, el tema con el que el presidente intentó noquear a Lula, presidente entre 2003 y 2011.
"Ex presidente Lula, ¿para qué quiere volver al poder? ¿Para volver a hacer lo mismo con la corrupción de Petrobras?", le preguntó Bolsonaro a Lula. "En todo su gobierno se robaba (...) su gobierno fue una cleptocracia, el más corrupto de la historia del Brasil".
"Indescriptible lo que acabamos de oír", respondió Lula. "Mi gobierno fue el de mayor creación de empleo, de desarrollo social, de inversión en educación. Mi gobierno debería ser conocido exactamente por eso. El menor desmonte del Amazonas fue en mi gobierno. Este país está destruido porque él adora decir falsedades", añadió apuntando al presidente.
Gomes, que suele mediar en la distancia respecto de Lula y Bolsonaro para intentar atraer la mayor cantidad de votos, atacó esta vez con fuerza al presidente: "Le escuché decir muchas cosas absurdas, entre ellas que no hay hambre en Brasil. Cualquiera que no tenga una piedra en el corazón lo sabe. Hay 33 millones de brasileños están pasando hambre, 125 millones que no tienen las tres comidas diarias. Lo que escuché es una aberración".
Tebet insistió en el ataque a Bolsonaro: "No he visto al presidente de la República entrar en un hospital para abrazar a una madre", dijo, recordando su participación en la comisión de investigación del covid y las sospechas de corrupción en la compra de vacunas.
El debate, organizado en San Pablo por un conjunto de medios brasileños, entre ellos la Rede Bandeirantes y el periódico Folha de S. Paulo, es el primero del calendario de campaña con vistas a los comicios. Posiblemente sea el único, por lo que es visto como uno de los momentos más decisivos del proceso.