UNO COMO HOMICIDA, EL OTRO POR AMENAZAS
Admitieron su culpa por el asesinato de Jorge Delgado y fueron condenados
Gustavo Carrillo Cisterna (28) reconoció haber golpeado y luego ultimado de tres disparos a Jorge Delgado en diciembre de 2021 en la toma 29 de Septiembre. Ángel Sierpe (24), por su parte, aceptó ser participe necesario en el delito de amenazas coactivas. Les impusieron penas de 10 años y ocho meses de prisión y cinco años de prisión, respectivamente.
La fiscala Betiana Cendón presentó un cúmulo probatorio que logró reunir en el legajo y ofreció la realización de un acuerdo pleno de juicio abreviado que ambos acusados aceptaron. En consecuencia, el tribunal que integraron los jueces Gregor Joos, Bernardo Campana y Marcelo Álvarez Melinger, homologaron el acuerdo que contó con la aceptación de los familiares de la víctima.
De acuerdo a la acusación, Carrillo Cisterna y Sierpe se habían puesto de acuerdo para asustar a Delgado para que deje de reclamarles una deuda de dinero surgida a partir del comercio ilegal de estupefacientes. Convocaron a la víctima y tras intercambiar algunas palabras, Carrillo Cisterna lo golpeó y le efectuó tres disparos de arma de fuego que provocaron su deceso.

Según la imputación, el hecho ocurrió en inmediaciones de las calles 10 y Cerro Carbón del barrio 29 de Septiembre. Las pruebas colectadas permitieron considerar que los disparos, presumiblemente de un revólver calibre 38, impactaron, el primero en el pabellón auricular derecho, el segundo en la cavidad torácica y el ultimo en el maxilar derecho de Delgado, provocando su deceso en pocos minutos producto de una severa hemorragia.
En la investigación de lo ocurrido fue vital el testimonio de varios vecinos que observaron los movimientos previos y posteriores de los acusados e inclusive cámaras de seguridad captaron la llegada de la víctima al lugar de los hechos.
Los testigos del caso lo vieron e identificaron a Sierpe, corriendo velozmente por el lugar con un arma de fuego en la mano, apenas se oyeron los disparos, mientras que Carrillo Cisterna fue detenido a pocos metros mientras intentaba desprenderse de sus ropas ensangrentadas.
A través de la pesquisa del teléfono celular de la víctima se pudo establecer que los involucrados mantenían una disputa por dinero, de vieja data y que habían acordado encontrarse en el lugar. Además, en el vehículo en el que se desplazaba la persona asesinada, las autoridades encontraron una fuerte suma de dinero en efectivo.