2022-07-28

NUEVO SATÉLITE

La investigadora principal de la misión SABIA-Mar destaca que la información “será accesible para cualquier persona”

“La información del SABIA-Mar va a tener impacto en diversas áreas y sectores”, afirma la licenciada y doctora en Física Carolina Tauro, integrante de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), investigadora principal de la misión y –en ese rol– coordinadora del equipo de ciencia y desarrollo de productos del proyecto, en relación al satélite sobre el que se está trabajando en INVAP.

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La propia Carolina explica pormenores de su función: “El investigador principal es el que se encarga de llevar adelante o velar por los objetivos científicos de la misión, que tienen que ver con el uso de la información que generará el satélite, estar en contacto con la gente que hará uso de los datos, y cuidar que se cumplan los objetivos”.

Asimismo, expresa: “El proyecto general refiere a lo que llamamos la misión satelital, que involucra no solo al satélite, que es una pieza fundamental, porque es la parte material, la cual va a tomar la información, sino que también implica cuál es el objetivo”.

“Una misión satelital parte, justamente, de un objetivo. En el caso particular de SABIA-Mar, es la observación de los mares y de las costas, enfocándose principalmente en obtener información sobre los ecosistemas y los hábitats marinos, los recursos pesqueros y la calidad del agua”, cuenta, para luego exponer: “Para llevar a cargo ese objetivo se desarrollan diversas áreas. Una de ellas es la confección de un satélite, que tendrá cámaras e instrumentos especialmente diseñados para cumplir con aquel propósito, pero también involucra el contacto y la obtención de la información desde las estaciones terrenas, y luego la elaboración de la información útil a partir de la que obtiene el satélite, lo que nosotros llamamos productos de la misión, que después se pone en formato de archivos de datos que se publican en la página web de la CONAE”.

En tal sentido, detalla que “una estación terrena de la CONAE está ubicada en Córdoba, en el Centro Espacial Teófilo Tabanera (de Falda del Cañete), y hay otra en Tolhuin, Tierra del Fuego”.

“Ambas van a estar adquiriendo la información de SABIA-Mar”, apunta.

En cuanto a los datos que se obtengan, Tauro informa: “Las aplicaciones de la información son varias. Una tiene que ver con estudios o investigaciones en relación a los ecosistemas marinos, a la dinámica en el mar, al hábitat, la diversidad, la calidad del agua”.

“También tiene objetivos relacionados con el sector productivo y con los tomadores de decisiones, porque va a servir como soporte para actividades pesqueras, para monitoreo y vigilancia en el mar, y para la acuicultura, a través de generar ciertos mapas de variables”, continúa.

A la vez, puntualiza: “Todo estará enfocado en conocer los recursos de nuestros mares y poder hacer un uso sustentable”.

Además, detalla: “Esta información también será muy útil para estudios de cambios climáticos”

De esa manera, la profesional sintetiza que los datos obtenidos podrán influir en “el sector de investigación, el productivo y el económico, y también en el de toma de decisiones”.

“El satélite va a tomar información en todos los océanos del mundo, tiene una cobertura que llamamos global, pero estaremos principalmente enfocados en lo que es la costa y el Mar Argentino”, expresa.

En ese sentido, considera: “En nuestra región, va a obtener información con una resolución espacial mejor”.

“También estaremos produciendo datos a través de algoritmos específicamente diseñados para nuestro caso regional”, adelanta.

En ese punto, sostiene: “El trabajo que se hace en el equipo de ciencia es desarrollar todos los algoritmos, que son las recetas que nos permiten transformar lo que recibe el satélite –a setecientos kilómetros de altura– en la información que tenía el agua acerca de su composición en ese momento”.

“Lo que hacemos, básicamente, tiene que ver con programas de computación que nos dejan transformar eso en información útil. Por ejemplo, mapas de la concentración de clorofila A, de fitoplancton, de distribución de barcos… Y ponerlos en un formato para que después, al ser publicado en nuestra página web, las personas puedan usarlos”, agrega.

De esa forma, aprecia: “Nuestra labor antes del lanzamiento es generar y tener preparados todos esos programas de computación y algoritmos, testearlos en datos. Lo que hacemos es simular o emular lo que va a estar midiendo el SABIA-Mar cuando esté operativo”.

“Una vez que el satélite está puesto en órbita, nosotros trabajamos sobre los datos reales y producimos los mapas de información para que la comunidad los pueda utilizar”, resume.

A modo de cierre, Tauro recalca: “La información del SABIA-Mar tiene una política de datos que es libre, lo que quiere decir que será accesible para cualquier persona”.

Cabe recordar que el lanzamiento del satélite está planificado para fines de 2024.

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