2022-07-26

Horror: un portero secuestró, torturó y abusó de un exalumno del colegio donde trabaja

Un joven de 21 años permaneció secuestrado durante casi 24 horas, en las que fue torturado y atacado sexualmente, por el portero del colegio donde había hecho el secundario.

El terrible episodio ocurrió en una vivienda situada en Villa Numancia, Guernica, partido de Presidente Perón. Allí estaba la víctima, cuyas iniciales son GMTD, junto a Maximiliano G. de 36, que trabaja de portero en la escuela a la que asistió años atrás la víctima y fue el lugar donde se conocieron.

De este modo, según información oficial de los investigadores, el joven estuvo cenando en la vivienda junto al portero. En un momento, la víctima habría tomado el celular del agresor y realizado una transferencia de $10.000 a una cuenta de un conocido. Luego el joven se retiró de la casa del portero.

Luego de salir de la casa, a las pocas cuadras, el chico de 21 años fue interceptado por el portero que lo amenazó con un arma blanca y lo obligó a volver a la vivienda, en donde se cometió el ataque sexual y los actos de tortura. Para ello, el portero llamó a un vecino lindante identificado como Eduardo R., de 26 años.

La víctima relató que fue acusado de haber hecho la transferencia y que los hombres le dijeron que debía devolver el dinero si quería salir de la vivienda. Cuando el joven de 21 años dijo que no había transferido el dinero, comenzaron a golpearlo en la cara. Luego el vecino del portero le arrojó agua hirviendo en el rostro y lo obligó a sacarse la remera que llevaba puesta, una camiseta de River.

Asimismo, dentro de la vivienda lo arrojaron al piso boca abajo y le tiraron agua fría en el cuerpo semidesnudo. La tortura siguió con golpes y “submarino seco”, forma en la que se conoce al asfixiar a una persona colocándole una bolsa plástica en la cabeza o un paño que tapa todo el rostro y encima se tira agua para evitar que la persona pueda respirar. En este caso, utilizaron un cuello de polar para cubrir todo el rostro y arrojarle agua para asfixiar al joven de 21 años.

Además, los agresores obligaron al joven a decir en un video que había robado el dinero para pagar a un dealer. Los golpes siguieron a lo largo de toda la madrugada, incluso debió comer una banana con cáscara incluida y beber una botella con citronela (líquido que se utiliza como repelente de mosquitos).

Cabe remarcar que según el testimonio del joven, los golpes y tortura se extendieron hasta las cinco del viernes, cuando el vecino del portero se retiró de la vivienda. La víctima permaneció en el lugar hasta las 20, cuando Maximiliano G. lo habría dejado ir y se pudo dirigir a la Unidad Primaria de Atención (UPA) de Longchamps. Fue el personal de salud quien informó lo ocurrido a la Comisaría Cuarta de Almirante Brown quienes dieron intervención a la Justicia.

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