AUDIENCIA PÚBLICA
Los oradores expusieron su profundo rechazo al incremento del boleto de colectivos
Se realizó este lunes en el gimnasio municipal número tres, la postergada audiencia pública por la actualización tarifaria del Transporte Urbano de Pasajeros.
Hubo una buena presencia de los vecinos, aunque de los 34 que se anotaron para hablar, finalmente fueron 25 los que concurrieron a hacerlo.
El primero de los oradores fue Facundo Britos, del Partido Obrero, quien señaló que se busca un “tarifazo impuesto por Mi Bus y el gobierno”, cuestionó que haya Policía en el recinto y pregonó la municipalización del TUP.
Le siguió en el orden el vecino Robert Cooper, quien convocó a la comunidad a oponerse al aumento, consideró que la “empresa está para cobrar subsidios y no para llevar pasajeros”.
Por su parte, Rubén Terrile, del Partido Comunista, dijo que “el problema está en el precio que se le pone al boleto, donde la empresa jamás pierde porque si no, se iría” e instó por la prestación mixta del servicio.
La siguiente expositora fue la defensora del Pueblo, Analía Woloszczuk, que hizo foco en varios puntos y cuestionó la falta de claridad en la información ofrecida por Mi Bus. “El aumento de la tarifa va a perjudicar a la comunidad”, dijo.
Máximo Calfuquir, presidente de la junta vecinal del barrio Arrayanes, cuestionó que no esté el intendente Gustavo Gennuso en la audiencia y advirtió que “si aumentan el boleto no queda nadie en el Centro Cívico”, además opinó que el servicio es “pésimo”.
Gloria Moreno de la Multisectorial y de La Cámpora, fue la siguiente en opinar que el precio del pasaje tiene que ser accesible, denunció numerosas irregularidades en el servicio, rechazó el incremento y pidió que el transporte sea un servicio social accesible.
Continuó Emiliano Guenin, de la Asamblea Popular Bariloche, quien presentó una encuesta donde todas las personas relevadas sostuvieron que el servicio que se presta es “malo o muy malo” y llevó un video donde numerosos vecinos rechazaron el aumento.
Concepción Mohana, de la Multisectorial, reprochó a la empresa la falta de información ofrecida, los incumplimientos contractuales y los cálculos de la fórmula polinómica. También detalló cuantiosas deficiencias del servicio.
La siguiente oradora fue la ex defensora del Pueblo, Andrea Galaverna, quien se mostró en contra del incremento del boleto por la situación económica actual y por las deficiencias de la prestación. Pidió que el Estado brinde este derecho con justicia social.
La audiencia continuó con Ximena Vera del barrio Don Orione. Sostuvo que hay vecinos “abandonados” en los barrios barilochenses. “No puede ser que en Bariloche haya una ciudad de primera y otra donde no alcanza para llegar a fin de mes”, manifestó.
Mas adelante, el titular de la junta vecinal del barrio Nuestras Malvinas, Sergio Herrero, pidió que la empresa no se vaya y cumpla con el contrato que firmaron. Describió que faltan garitas y que las calles están intransitables.
A su turno, Alfredo Chaves, del partido Incluyendo Bariloche, pidió que el servicio sea digno, que retornen los 100 colectivos iniciales y criticó los mecanismos de participación del gobierno. Sugirió que a las empresas con más de 30 empleados se les cobre una tasa que financie el transporte.
Miriam Alvarez, de Política Obrera, le siguió en la exposición considerando que “es un golpe más a la economía de la clase trabajadora”.
El expositor siguiente, Héctor Cárdenas, recordó que desde hace años se reclama por el transporte, enumeró deficiencias diversas en la ciudad y subrayó que “no estamos preparados para un aumento del boleto”.
Edgardo Straini de la CTA rechazó el incremento por el mal funcionamiento, por carencia de datos financieros de la empresa y porque el transporte público es un derecho social. Aconsejó cobrarle a los grandes hoteles una tasa para generar un fondo que financie el transporte urbano.
Prosiguió otro dirigente de CTA, Jorge Molina, quien consideró que el TUP debería ser esencial y graficó que en los países del primer mundo el pasaje es barato y está financiado íntegramente por el Estado. Sugirió una movilización masiva si se concreta la actualización tarifaria.
Cuando tomó la palabra Valentin De Angelis, expresó que debe planificarse “qué municipio queremos”, repensar la gestión urbana de la ciudad y garantizar las condiciones adecuadas de las personas.
Mas tarde, Silvia Berti, vecina de Villa Los Coihues, cuestionó la calidad del servicio, enumeró irregularidades y se preguntó cómo la dirigencia política no comprende “que esto así no va más, no está funcionando”.
El presidente del barrio Valle de los Ñires, Carlos Ortiz, pidió saber los números concretos del TUP, entiende que las y los trabajadores no pueden soportar más incrementos, que el transporte es esencial y opinó que el gobierno “desprecia a los ciudadanos”.
Agustina Veliz de la Juventud Peronista de Bariloche, reclamó por los “excesos” en las planillas contables de Mi Bus, dijo que Mi Bus tiene “ganancias siderales” y que ganan cuatro veces más que en otras ciudades del país, lo cual catalogó como un “escándalo”.
Le siguió Victoria Seguel, también de la JP, quien repasó el porcentaje que implica el pasaje sobre los salarios de los trabajadores.
Luego expuso el concejal del Frente de Todos, Marcelo Casas, denunció anomalías en la presentación de la empresa, manifestó que la empresa “infló los costos” de algunos insumos en más de 68 millones de pesos y que lo mismo sucedió con otros ítems. Agregó que Mi Bus no cumple con la normativa y que maneja los números a su antojo.
El penúltimo orador fue Gabriel Alvarado; consideró que la audiencia “es una burla”, que no le brinda dignidad a la gente de los barrios, por donde “no se puede ni caminar”.
La última expositora, Eliana Romano, aclaró que vive hace un año en la ciudad, lamentó la ausencia del jefe comunal y cuestionó el servicio que la firma concesionaria presta.