Murió un puma atropellado dentro del Parque Nacional Iguazú
Un puma macho adulto murió al ser atropellado por un vehículo en la ruta nacional 101, a la altura del cruce con la ruta 12, dentro del Parque Nacional Iguazú, en un lugar donde la velocidad máxima permitida es de 40 kilómetros por hora, por lo que representantes de Vida Silvestre pidieron respetar las normas de tránsito y extremar las precauciones al conducir en áreas protegidas.
El exceso de velocidad en las rutas que atraviesan el PN Iguazú es causa de muerte para variedad de especies que habitan el parque, una zona silvestre natural. Según un informe realizado por la fundación Vida Silvestre, en Misiones más de 5.000 animales mueren al año por esta problemática inherente a rutas que atraviesan áreas protegidas.
El presidente de Parques Nacionales, Lautaro Erratchú, explicó que “muchos de los atropellamientos que se producen en las áreas protegidas se podrían evitar, ya que una de las causas principales es que los conductores no respetan las velocidades máximas, es por eso que siempre recomendamos circular a baja velocidad, respetando las velocidades máximas y las señalizaciones”.
Agregó que “existen en la selva animales grandes como tapires, yaguaretés, pumas, corzuelas y pecaríes que no sólo pueden ser muertos por el atropellamiento, sino que también pueden dañar gravemente los vehículos o causar accidentes viales de importancia, incluso fatales para el conductor”.
Según informó Télam, el organismo aconseja que, si se observa un animal, evitar deslumbrarlo con las luces largas y, si se observa a un ejemplar cruzar el camino, esperar un tiempo antes de reiniciar la marcha, ya que muchas especies se desplazan en grupo y puede venir otro individuo por detrás.
Por su parte, la Fundación Vida Silvestre, a través de su coordinadora de Paisajes Terrestres, Lucía Lazzari señaló: “Lamentamos la pérdida de este individuo” y agregó que lo ocurrido en Iguazú “debe ser un punto de inflexión, y nos demuestra la urgencia necesaria para implementar acciones concretas y medidas para reducir al máximo el atropellamiento de fauna silvestre”.
“En los últimos años, los atropellamientos de animales silvestres toman notoriedad como una amenaza importante para la fauna de nuestro país”, aseguró.
Y en este marco, la organización aconsejó a quienes circulen dentro de áreas protegidas que la velocidad máxima es de 60 kilómetros por hora, norma que “debe ser respetada para resguardar el ambiente y por la seguridad de quienes viajan en los vehículos”.
“El receso invernal ya está dando muestras de un importante movimiento turístico en el país, lo que se traduce en mucho tránsito en las rutas, y en donde los atropellamientos de fauna se incrementan. Por ello es importante recordar la necesidad de respetar los límites de velocidad”, apuntó Lazzari.