ASESINADA EN VICENTE LÓPEZ
Daniela Carco había coordinado talleres para la Universidad del Comahue en Bariloche
La mujer asesinada en Vicente López había trabajado en Bariloche como coordinadora de los talleres que se dictaban a instancias de la Secretaría de Extensión Académica de la Universidad del Comahue.
Su actividad docente y dentro del taller de UPAMI, entre los años 2008 y 2012, dejó un grato recuerdo en diversos ámbitos de la ciudad. Por ello diversas personas consultadas en la ciudad pidieron tiempo para asimilar la noticia y se mostraron consternadas.
En Bariloche, Carco tenía familia y ya estaba casada con Cáceres. Más adelante, el matrimonio decidió partir a Buenos Aires y, aunque pasaron muchos años de aquello, personas consultadas recordaban una excelente relación de pareja.
En la Universidad Nacional de San Luis, Carco también fue distinguida. A través de un comunicado desde la institución expresaron: “Daniela, fuiste estudiante de la FCH y en 2019 te recibiste como licenciada en Comunicación Social. Fuiste estudiante, trabajadora y madre. La sonrisa la llevabas como bandera. Hoy, tu femicidio y el asesinato de tu hijo nos estremeció, nos enmudeció, nos dejó un nudo en la garganta, pero también las ganas de seguir profundizando el grito de ni una menos...”
“La FCH está tremendamente acongojada y dolida; te despide con la convicción de buscar justicia y sostener el lema nunca más”.
Según la información que circula en diversos ámbitos, Carco y su marido se habrían ido de Bariloche hace unos cuantos años, para radicarse en la localidad de Florida, en el partido de Vicente López.
Mantenían una activa vida en las redes sociales, en las que interactuaban los integrantes de la familia.
Carco no tenía un empleo registrado desde el año 2014 y dictaba un taller particular de escritura y corrección en la casa donde ocurrió el crimen, así como clases de acompañamiento pedagógico para alumnos con dificultad en el aprendizaje. Cáceres se dedicaba a montajes en oficinas y a la instalación de redes de datos y tensión.
Además, trascendió que una hija de Daniela, mayor de edad y de una relación anterior de la víctima, había denunciado tiempo antes a Cáceres por episodios de violencia y abandonado la vivienda que compartía con el presunto asesino, su mamá y su medio hermano.